ADN mexiquense

Entre mujeres

La semana pasada hice referencia a las cuatro mujeres que están a la vista de todos y que cabe la posibilidad que una de ellas rompa con la tradición en el PRI para abanderar la causa por la gubernatura mexiquense en el 2017 y ya no sea un caballero.

Las senadoras Ana Lilia Herrera Anzaldo y María Elena Barrera, junto con las diputadas federales Carolina Monroy del Mazo y Martha Hilda González Calderón, son el poker de damas priistas con más posibilidades de competir por la candidatura.

Hay quien asegura que si en el PRI no se ponen de acuerdo y para evitar fracturas, podría una dama ser el factor de inclusión y unidad, algo poco probable, pero que no se puede descartar y por eso están anotadas las cuatro damas mencionadas.

Ahora echemos un vistazo a los otros partidos para ver si dentro de sus cartas tienen representantes del sexo femenino que podrían ser las abanderadas en 2017.

En el PAN difícilmente una mujer puede representar a ese partido en la elección de 2017, pues ese lugar ya lo tiene auto asignado Ulises Ramírez, quien tiene el control de Acción Nacional en el territorio mexiquense y que si se dan las condiciones y la alianza con el PRD espera ser el ungido de esa coalición.

Habrá que esperar que dice el PRD, donde saben que su mejor carta no es una mujer ni tampoco un hombre, es decir, no tienen de donde echar mano y por tanto buscarán una buena negociación con el PAN o bien hasta pueden proponer un externo que represente a la coalición y entonces si se pensarían en una mujer sin militancia partidista, una académica.

El partido MORENA, si tiene una persona del sexo femenino lista para ser la candidata a la gubernatura mexiquense, obvio sería reciclada, porque ya contendió por esa posición en 2005, se trata de Yeidckol Polevnsky una de las personas más cercanas en la entidad a López Obrador.

El escenario de que se presente una contienda entre mujeres es poco probable, más no imposible, pues está claro que en las principales fuerzas políticas hay mujeres con capacidad que cumplen con el perfil político y de liderazgo para llevar a buen puerto una elección.

El problema es que los jefes de los grupos políticos de los principales partidos tienen otras expectativas y en sus preferencias no encabezan las listas las mujeres, sino los hombres y sobre todo aquellos que en el 2011 tuvieron que aguantarse para dar paso a otros y eso representó una factura que quieren cobrar para el 2017.

Lo que si es un hecho que en los partidos políticos hay mujeres con alta capacidad para representar los intereses en la contienda electoral del 2017, pues lo han probado en los diferentes cargos en que se han desempeñado y no por oportunidades sino por su talento y eso habla bien de todas las damas que militan en los diferentes institutos políticos.

No se dude que surja una candidata independiente representando los intereses de los ciudadanos que realmente quieren otra cosa de la política. Ya veremos.