ADN mexiquense

Los lugares que ocupa el Estado de México

Las cifras oficiales dadas a conocer en el transcurso de la semana en materia de seguridad, de competitividad, de generación de empleos, niveles de pobreza y educación, ubican al Estado de México en una posición muy incómoda, pues se encuentra entre las entidades con más problemas en estos rubros.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad, el territorio mexiquense se convirtió este año en el más violento del país, desplazando a entidades como Guerrero, Tamaulipas y Chihuahua que eran los que registraban más problemas de inseguridad.

Situación que pone en evidencia que no dan resultado las políticas públicas emprendidas contra el crimen organizado que ha sentado sus bases en las regiones más importantes de la geografía mexiquense.

El INEGI reveló que en la entidad se cometieron entre enero y junio mil 131 homicidios dolosos, 400 más de los cometidos en Guerrero en el mismo periodo, que es la entidad que ocupa el segundo lugar.

Otro sitio no muy grato para el territorio estatal, es el de la competitividad, donde se le ubica en el lugar 18, es decir dos peldaños arriba de los que ocupaba en 2013, según los datos más recientes del IMCO.

Por lo que respecta la pobreza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, destaca que la pobreza patrimonial en la entidad sigue en aumento pues ahora suman 56 por ciento de las familias mexiquenses las que se encuentran en esta situación. El año pasado a estas fechas eran del 54 por ciento.

En otros tiempos el Estado de México ocupaba los primeros lugares en el desarrollo y era una de las entidades que más aportaba en la generación de la riqueza de este país, hoy ocupa primeros lugares pero en los problemas que más aquejan a la sociedad mexicana.

La justificación de ese cambio tan drástico de estar en los lugares de privilegio y pasar a los sitios incomodos y de cuestionamiento social, es el desbordante crecimiento poblacional que ha caracterizado a la entidad desde hace 30 o más años.

Quizá en esto haya una parte de verdad, pero no se puede vivir de las justificaciones y permitir que los problemas sigan en aumento y sobre todo que la impunidad sea quien imponga modelos de vida que no merecemos los mexiquenses.

La realidad es que las condiciones para los mexiquenses en todos los aspectos son adversas y eso es lo que hay que atacar y si ya se probó que las políticas hasta ahora aplicadas no han dado los resultados, porque insistir en esas mismas porque no innovar y buscar otras alternativas que si den resultados y lograr que las tendencias se reviertan es lo que merecen los habitantes, es lo que debe responder el gobierno.