ADN mexiquense

Qué indigna más

Que invadan tu espacio, tu intimidad y lo peor vivir con angustia permanente ante el temor de sentirte vigilado en tu propia casa y que en cualquier momento pueden regresar quienes la robaron, eso es indignante.

Pero, que la policía te comunique cuando haces la denuncia que poco se puede hacer para dar con los responsables del delito del que fuiste víctima, eso es además de frustrante, más indignante.

Que en tu entorno te enteras de que asaltaron a tus vecinos de la colonia, que robaron la tienda de la esquina, que secuestraron al comerciante, que roban permanentemente en los autobuses de la ruta donde vives, eso, es indignante.

Pero que la autoridad realice un acto público para atraer los reflectores y que informe que la comisión de delitos como el robo en todas su modalidades, el secuestro, las extorsiones y las violaciones registran las tasas más bajas en comparación a otros años, eso en verdad es más indignante.

Es obvio que la autoridad sustenta sus afirmaciones a partir de las denuncias que las víctimas hacen de los delitos cometidos en su agravio, y a partir de ahí aseguran una baja en la incidencia delictiva.

Es válida y legal la postura oficial, más no legitima, porque carece de la credibilidad de la sociedad que es la que sufre los embates diarios de quienes han ganado terreno cometiendo actos que en su mayoría quedan impunes y eso estimula más a que sigan los actos fuera de la ley.

Por eso indigna cuando se pretende insultar la inteligencia de las personas cuando cada vez son más los actos que quedan impunes, más las víctimas que no han recibido por parte de las autoridades policíacas y judiciales un acto de justicia al agravio en su contra.

Lo más recomendable es que la autoridad guarde silencio y sea la propia sociedad la que al percibir una mejora en su entorno, reconozca que las cosas están mejor.

Por ahora en todas las encuestas que se han hecho en torno a la situación de la inseguridad en el Valle de Toluca y en general en todo el Estado de México, la percepción social es que la delincuencia ha impuesto su ley y la autoridad no ha podido frenar ese avance y la población cada vez está más a merced de los malandros.

De lo anterior queda claro que para la sociedad es una burla o un insulto el que con las cifras que manejan las autoridades se quiere decir que ya no se vive con tanta delincuencia como antes, si en la realidad no se ha visto una mejora en el combate contra quienes han hecho de la ilegalidad su modus vivendi.

Por eso es indignante que se quieran escudar en las cifras y no en los hechos y acontecimientos que vive la población todos los días en todos los ámbitos.