ADN mexiquense

Gasolinazo y elecciones 2017

El incremento de más de 20 por ciento en el precio de los combustibles además del rechazo social generalizado por lo que impacta en la economía familiar, también ha hecho crisis en la clase política mexiquense principalmente la del partido gobernante que presiente un revés electoral en las elecciones de junio próximo.

Y es que hasta antes del anuncio oficial del gasolinazo el PRI mantenía una holgada ventaja con respecto el resto de los partidos de acuerdo a las encuestas, pero el escenario cambió y, obvio, la oposición pretende colgarse de esta situación para jalar agua para su molino.

Empero, la oposición no goza de mucha simpatía social, pues a partidos políticos como PAN, PRD, Partido Verde y Nueva Alianza, los consideran cómplices de la situación que está prevaleciendo en el país y en el Estado de México, por lo que tampoco pueden echar las campanas al vuelo.

Y esto último podría beneficiar al PRI que con su voto duro le alcanzaría para alzarse con la victoria, no tan contundente como se preveía en diciembre pero sí lo suficiente para evitar un conflicto poselectoral y mantenerse otros seis años en el Poder.

A esto es a lo que apuestan en el PRI, que la oposición siga fraccionada y que la gente rechace a todos los partidos por igual para así poder mantener la hegemonía. Esto siempre y cuando no surja una opción diferente con simpatía, arraigo y carisma que atraiga a los electores incluyendo a los del voto duro priista.

Otros en el PRI apuestan al abstencionismo, que el descrédito de todos los partidos políticos y de sus dirigentes, así como del propio gobierno sea motivo para que la gente no salga a votar el primer domingo de junio y solo acudan los de costumbre los del voto duro de cada instituto político y así conservar el poder.

Estos son los escenarios optimistas que han considerado en el PRI, pero la realidad es que están preocupados por el efecto del gasolinazo y eso los ha preocupado y en tensión pues saben que cualquiera de los que está considerado para ser candidato o candidata tuvieron participación en la aprobación de las reformas estructurales que hoy son cuestionadas y sobre todo que no han dado ni si quiera visos de que tendrán éxito.

Este escenario es el que le conviene a la oposición para hacer la alianza de la que tanto se habla pero que cada vez está más lejos de concretarse por los intereses internos de cada grupo al interior del PAN y PRD. No se descarta pero la posibilidad de que se dé es muy remota y mejor ahora apuestan a un liderazgo social un líder independiente que pueda ser atractivo a los ciudadanos y con ello competirle al PRI y sacarlo del poder.