ADN mexiquense

Los exámenes y las promociones de ascenso

La reforma educativa, o laboral en la educación, como le quieran llamar, para los maestros que no marchan y no protestan y que han tomado la decisión de acatarla, ya empiezan a sentir sus efectos negativos en su actividad profesional, que los obligan a renunciar a su plaza docente vigente si obtienen vía examen –claro está- una plaza mayor.

Eso pareciera ser justo, renunciar a lo que tengo ahora por algo, porque eso sin duda significa mejorar los ingresos y por ende una mejora en el entorno de la familia del docente.

Sin embargo, las cosas no son tan fáciles como parecen pues las experiencia de varios docentes de los niveles básico y medio básico, son distantes al espíritu de reforma laboral, perdón educativa, toda vez que en las convocatorias que se han publicado para ascensos, muchos maestros que aplicaron y que lograron obtener los puntos suficientes para alcanzar una mejor plaza resulta lo siguiente.

Efectivamente les dicen que ya cuentan con una categoría mayor a la actual, y por tanto deben renunciar a la que están ejerciendo, pero da la casualidad de que la plaza que ganaron en el examen no se encuentra en la zona de residencia sino en otro lugar muy distante de su entorno e incluso hasta en otra entidad.

Esto hace que el docente que se preparó para el examen y mejorar su categoría laboral, tenga que declinar a aceptar lo que en justicia el pertenece porque la plaza no está donde se ofreció en un principio en la convocatoria.

Acto seguido el docente al no aceptar el nuevo nivel de escalafón, no renuncia a su plaza vigente, pero en el departamento le piden entonces que renuncie a la plaza que ganó por méritos vía el examen que aplicó para ello.

Y es que lo que se hace es únicamente cumplir con el requisito de concursar las plazas, una vez cumplido el proceso se les informa a los docentes ganadores que las plazas están en una zona geográfica lejana de su lugar de residencia.

La razón es simple, cumplir con la norma jurídica y a la vez asignar la plaza de manera interina a una persona que no concurso por ella en virtud de que el ganador la rechazó por cuestiones de residencia, y de esta manera justificar porque se contrata a personas externas.

Otro problema que enfrentan a una semana de iniciadas las clases muchas escuelas principalmente de nivel secundaria, que al mayoría de los maestros que cubrían interinatos, no fueron recontratados y hoy muchas escuelas no tienen docentes.

Los directivos de las escuelas no saben qué hacer con tantas horas muertas que tienen los estudiantes, porque no definen las plantillas aún porque tienen que cumplir la norma.

Y sí, por cumplir la norma se afecta a muchas estudiantes y a muchos docentes, que lo único que quieren es trabajar y que la misma norma los limita.

Docentes desempleados y estudiantes sin maestros.