ADN mexiquense

Una dijo yo sí quiero, el resto se disciplinó

A unos sorprendió, a otros les disgustó y a muchos les agradó la manera abierta y tajante con la que Carolina Monroy aceptó que está dispuesta a contender por la candidatura del PRI al gobierno del Estado de México, "me he preparado por 30 años para este momento", afirmó y luego remató "quién de los que se dedican a la política no quiere ser gobernador de su estado", en referencia a los otros actores que están anotados.

Fieles a la práctica priista de antaño, los otros actores políticos que están dentro del grupo selecto que se mencionan para contender por la candidatura del PRI hicieron uso de la vieja retórica evadieron aceptar que están disputando por ser los abanderados y que es tiempo de unidad en torno al mandatario estatal en turno.

El hecho de que la secretaria general del CEN del PRI, se haya pronunciado abiertamente no significa que será ella la candidata, como tampoco la tienen segura los que evadieron estar en la competencia.

Lo cierto es que tanto Carolina Monroy como Ana Lilia Herrera, Alfredo del Mazo, José Manzur y hasta el propio Carlos Iriarte, están trabajando para su causa y con sus respectivos grupos, creando sus estructuras sociales, políticas y económicas para tenerlas listas en el momento que se requiera.

Un sexto en discordia es el actual secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, que a pesar de que su mira está en la presidencial de 2018, sabe que los resultados hasta el momento en la dependencia en la que está al frente no le son favorables para disputar la grande, entonces no le disgustaría regresar al Estado de México como gobernador, y por eso es que también cuenta con su estructura local.

Además de la estructura que crean los aspirantes a nivel de sociedad civil, detrás de ellos están sus jefes políticos, la mayoría ex gobernadores de la entidad que tienen además de influencia en la toma de decisiones, espacios importantes en el sector público y en los tres niveles de gobierno.

Arturo Montiel, Alfredo del Mazo González, Emilio Chuayffet y en menor medida César Camacho, son los ex mandatarios que mantienen sus estructuras y espacios importantes dentro del aparato público y en su momento lo pondrán a disposición de su representante para la designación del candidato.

Los miembros de los círculos cercanos a cada uno y a cada una que aspiran a la postulación del PRI trabajan desde principio de año, organizando encuentros muy privados pero con líderes de peso específico en lo político y en lo económico.

Igualmente se han reunido con líderes sociales con capacidad de movilización de masas y que representan a diversos sectores de la población.

Ana Lilia, Carolina, Alfredo y Carlos, tienen en común haber sido alcaldes, las dos mujeres coincidentemente por Metepec y los dos varones en coincidencia también en Huixquilucan, y actualmente los cuatro comparten ser legisladores federales.

A pesar del silencio de unos y el pronunciamiento abierto de una, lo cierto es que la lucha por la candidatura ya empezó y seguro vienen más destapes de algunos actores que sin posibilidades se harán notar para tener un beneficio personal, y harán valer el refrán: a río revuelto ganancia de pescador.