ADN mexiquense

El daño ambiental de La Marquesa

Hace 18 meses en el arranque de los trabajos para la autopista Toluca-La Marquesa y de igual forma las obras ferroviarias de lo que será el tren rápido Zinacantepec-Ciudad de México, se hizo y se continúa con el mismo discurso sobre los múltiples beneficios que ambas obras traerán.

Sin embargo hay quienes cuestionan la duplicidad de las dos obras,. Pues si va a haber un tren rápido obvio eso reducirá el uso de los automóviles y por lo tanto menor contaminación del aire.

Si así es, entonces se preguntan para qué hacer una autopista Toluca-La Marquesa, si se tendrá un transporte ferroviario de primer mundo y con un propósito cuidar el medio ambiente.

Y es que es lógica la pregunta ante la devastación forestal que se está

haciendo en ese tramo de la carretera México-Toluca, donde se han depredado más de 100 mil árboles para dar paso a la flamante vía que por cierto será de cuota.

Los ambientalistas reales y verdaderos, los que tienen estudios científicos del daño al ecosistema por esta barbarie, no los del PVEM, aclaro, se preguntan ¿dónde se han plantado los diez árboles por cada uno que se derrumba, y que por los que se han derrumbado suman más de un millón?

Exigen como ciudadanos y con justa razón, preocupados por el devastador daño al ecosistema, en qué lugar se plantaron esos árboles, más de un millón, que sustituyen a los derrumbados para la construcción de la autopista.

Hasta el momento solo están los anuncios que por cada árbol derribado se plantan diez, pero en ningún anuncio se dice en que zonas se han sembrado para cerciorarse de que realmente lo hacen y sobre todo que las plantas si se están logrando. Pues de nada sirve plantar un millón de árboles y no se les da la atención debida para su desarrollo y la certeza de que en un futuro serán un bosque.

¿Hay por parte de las autoridades un acuerdo que obligue a las empresas constructoras de que tienen la obligación del cuidado y atención de los arbolitos sembrados por lo que se derrumbaron? Si lo hay debería hacerlo público para que la ciudadanía sepa dónde y cómo se está tratando este asunto.

Pues no basta sembrar y ya hay que hacer el trabajo que requiere un árbol para que madure y posteriormente pueda resistir cualquier situación adversa.

Por ejemplo en estos momentos de frío seguramente muchos arbolitos ya se quemaron por las heladas y de eso no se habla absolutamente nada.

Ojalá las autoridades realmente cumplan con su trabajo y obliguen a estos bárbaros a que digan dónde sembraron el millón de plantas y que están haciendo para garantizar su desarrollo, sería lo menos ante la barbarie que se cometió en esa zona de riqueza forestal que había en la México-Toluca y por el dineral que les redituará esa obra.