ADN mexiquense

El abuso y el robo contra paisanos $$$$$

La falta de oportunidades en nuestros lugares de origen orilla a muchas personas a emigrar en busca de mejores oportunidades y poder contar con los recursos para la manutención de la familia.

Unos salen del campo a la ciudad dentro del mismo país, pero, desde hace mucho esto ya no es suficiente, por lo que 7 de cada 10 personas que sale del medio rural, busca el sueño americano, donde se gana en dólares y las posibilidades de darle una mejor calidad de vida a su familia son mayores.

Todos los emigrantes salen de sus lugares de origen con la ilusión de poder dar algo mejor a lo que ellos vivieron, no quieren para sus descendientes las angustias y limitaciones que ellos han padecido y ante la presencia en sus comunidades de la delincuencia buscan evitar a toda costa que sus hijos se incorporen a las filas de la maldad.

Y ya en Estados Unidos, en el sueño americano, no sólo sufren actos de racismo y discriminación, sino que viven agazapados y a la sombra para no ser vistos por la migra y así evitar ser deportados.

Una vez que han logrado adaptarse en Estados Unidos y que aprenden y ganan dinero, después de un tiempo y con la ilusión de volver a ver a su familia se arriesgan a volver a sus lugares de origen.

¿Y cuál es la sorpresa qué se llevan los paisanos al regresar? Una mayor a la que viven cuando pretenden llegar a los Estados Unidos.

Si, pues cargados de dólares y muchas ilusiones de reencontrarse con los suyos, sufren al internarse al país, el desplante, autoritarismo y robo de las autoridades migratorias, que simulan cumplir con su trabajo exigen a los paisanos que prueben que son mexicanos con una identificación oficial, sino no los dejan pasar y los mandan a unas galeras.

La cuota para que nos los detengan y los dejen pasar es de 200 dólares y para que nos los molesten les obsequian una contraseña, para que si hay un retén sepan que ya cumplieron con su cuota.

La otra estafa se da en la aduana donde la policía fiscal o aduanal los amedrenta al decirles que los regalos que llevan a su familia son contrabando y deben declarar impuestos sino los decomisan, para evitar que se los quiten la cuota es también de 200 dólares.

Y previo a la llegada a su destino final, los intercepta la policía federal, que los amenaza con meterlos a la cárcel por traer vehículos de procedencia extranjera, a pesar de que cuenten con permiso para internarlo en el país. La cuota es de 300 dólares.

Mil dólares en promedio destinan los paisanos para regresar a sus lugares de origen, dinero que si no lo dan los someten quienes deben garantizar su regreso.

Que lamentable que el programa paisano sirva para alentar la corrupción y no realmente para beneficio de los mexicanos que van en busca del sueño americano, aun en estos tiempos.