ADN mexiquense

Valle de Bravo y todo el Estado

La crisis de inseguridad y la ventaja que tiene la delincuencia organizada sobre las policías federal, estatales y municipales e incluso sobre el propio Ejército y la Marina en algunos casos, no se puede ocultar, la realidad es que la población está a merced de los criminales.

Valle de Bravo, ha pasado a formar parte de la larga lista negra de lugares donde los criminales han impuesto su autoridad y deciden como debe funcionar la colectividad, lo que ha provocado la salida de muchas personas ante el temor de ser víctimas de la maldad.

Los malhechores se han apoderado de viviendas, terrenos, negocios, centros de entretenimiento y han decidido el destino de las personas que han caído en sus redes al ser secuestradas, deciden quienes de sus presas viven y quienes mueren sin que hasta el momento la autoridad haya logrado controlar la situación como es el caso de muchos municipios del sur, norte, poniente y oriente del territorio mexiquense.

Valle de Bravo vive una crisis de terror, que inició desde hace poco más de seis años en que la autoridad toleró que la delincuencia se instalará en esta zona turística, pues al no hacerle frente le permitió que extendiera sus dominios e impusiera la impunidad y el miedo en la población.

La ola de violencia que padece Valle de Bravo en secuestros, robos, extorsiones y más actos delincuenciales, no es exclusivo de tan hermoso lugar, es un caso más de los muchos en los que se encuentran también la capital mexiquense, Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Metepec y muchos más.

Sólo que se destaca la situación de Valle de Bravo, por ser sede de zonas residenciales y de descanso propiedad de políticos y empresarios reconocidos, que por cierto algunos de estos potentados han dejado de acudir a disfrutar de sus propiedades por el miedo a ser blanco de los que hoy son la autoridad en ese municipio.

Por eso es indignante que los informes oficiales aseguren que la incidencia delictiva ha caído y que poco a poco se ha acorralado a los criminales y pronto volverá a ser el pueblo y la gente trabajadora la dueña de los espacios y de sus vidas.

Lo anterior es burlarse de la inteligencia de las personas y más de las que han sido víctimas de los SALTEADORES que son quienes realmente tienen el control de la actividad de las comunidades que hoy por hoy están a merced de ellos y no de la autoridad.

El clima de violencia y de sometimiento de la población no es privativo de Valle de Bravo, sino de todo el territorio nacional, lo mismo están los delincuentes operando en una zona exclusiva que en una popular, ya no miden a sus presas pro su posición económica, es lo mismo matar y secuestrar a un alto potentado y sacarle millones de pesos, que matar y secuestrar a una persona pro 20 pesos.

Es lamentable que se particularicen los acontecimientos, sí en Valle de Bravo la crisis de violencia es muy alta y ha provocado crisis social y económica y urge resolverla.