ADN mexiquense

Salario mínimo como bandera política

Es típico y una tradición en nuestro país que los dirigentes y candidatos de los partidos políticos lucren políticamente con las necesidades y carencias sociales para ganar espacios de poder y una vez logrado su propósito, servir a sus intereses y no a los de quienes con sus votos los llevan a esos cargos.

Aprovecharse de las condiciones de inestabilidad e incertidumbre de la población es una constante de los actores políticos, que tienen claramente definidos sus intereses particulares y no los de las grandes masas.

Una prueba de que se busca sacar tajada de las carencias sociales es lo que recientemente ha propuesto el Partido Acción Nacional, de hacer una consulta popular sobre la necesidad de replantear un aumento al salario mínimo.

Es obvio que la propuesta panista se hace con la intención de jalar agua para su molino con miras a las elecciones del próximo año, y no realmente para buscar una mejora en las percepciones de las personas que ganan el minisalario.

Para mejorar los ingresos de la clase trabajadora en este país, no se necesita hacer una consulta popular, por todos es sabido que en México desde 1997 el salario mínimo ya no es suficiente para que una persona subsista, menos una familia.

Queda claro que esa tabulación sirve más como referente para la aplicación de multas, sanciones y fijar fianzas que realmente para garantizar un ingreso digno de la de los trabajadores en este país.

Hoy el ingreso promedio de la clase trabajadora es de 1.7 a 2.5 salarios mínimos, lo que es insuficiente para garantizar una vida digna, considerando únicamente los gastos corrientes: Alimentación, transporte, renta o hipoteca, vestido y escuela.

Es un insulto a la población que hoy se convoque a una consulta popular para demandar una mejora salarial con miras a obtener un beneficio político en las elecciones intermedias del próximo año.

Es indignante que abusen de la necesidad de los trabajadores, pretendiendo abanderar una causa que ya está perdida desde hace veinte años que el salario mínimo dejo de ser un garante de estabilidad en las familias trabajadoras.

¿Por qué ahora el PAN convoca a una consulta popular sobre el salario mínimo y no convocó a una consulta en las reformas energética y laboral?

La respuesta es muy simple, sabe que perdió políticamente con esas reformas, y por eso trata de sumar simpatía con miras a mejorar su posición electoral el próximo año después de caer al tercer lugar en el 2012y a la vez. Y claro está no lo hace por mejorar las condiciones de la población.