ADN mexiquense

Priistas mexiquenses en pugna

El 2016 constituye para la clase política priista del Estado de México el año de los acomodos y negociaciones, extensión de redes y generación de compromisos, pues se dedicarán en definitiva a apuntalar a su gallo para la candidatura al gobierno de la entidad para las elecciones de 2017.

Por eso desde la segunda mitad de 2015 y ya en el arranque de este año, los personajes más visibles que se mencionan para suceder a Eruviel Ávila, se encuentran trabajando para su causa, obvio no lo hacen evidente por la ley electoral, pero de que están armando sus redes eso no lo pueden negar.

Los que están en la pugna por la gubernatura, cuentan con el respaldo el grupo político al que pertenecen, la mayoría encabezados por ex gobernadores que pretenden mantener el control político de la entidad y seguir gozando de las prebendas que da el poder colocando sus piezas en el lugar que deben estar.

Y ya en ese tenor los representantes de esos grupos ya se hacen notar: Alfredo del Mazo Maza, Carlos Iriarte, Ana Lilia Herrera, Carolina Monroy, Luis Videgaray, José Manzur y otros que también han expresado en su círculo muy cercano que quieren pero esperan el aval de su jefe político para empezar a hacer ruido, y aquí están Martha Hilda González Calderón, Maria Elena Barrera, Erasto Martínez.

De los mencionados, se considera a Luis Videgaray, que insiste en ir por la grande en 2018, pero dado el comportamiento de la economía actualmente lo pone en desventaja para las presidenciales y la gubernatura sería su premio de consolación.

Los demás ya están en pleno forcejeo y no permiten que pasen las moscas y se cuidan hasta de su sombra para evitar cometer un error que los deje fuera de la jugada.

Para muchos Alfredo del Mazo Maza, será el ungido, pues se la deben y se tragó su orgullo y declinó a favor de Ávila Villegas.

Sin embargo, la decisión no responderá por deudas políticas, pues esas se pagan de maneras distintas y no precisamente con la gubernatura, por lo que no la tiene segura.

Para otros Iriarte tiene la ventaja por dirigir los destinos del PRI y haber obtenido buenos resultados en las elecciones intermedias, según él y sus colaboradores.

Ana Lilia, ya teje sus redes y ya le sacó ventaja a su compañera de fórmula en el senado y se mide con la secretaria general del PRI a nivel nacional Carolina Monroy.

De los ex gobernadores que más influencia tienen en la composición política es Arturo Montiel, por eso es que en la lista figuran más de tres personajes vinculados a su tutela y con ello ampliar las posibilidades que de ese grupo surja el candidato del PRI.

Otros ex mandatarios estatales sabedores de la influencia de Montiel, buscarán una alianza con él para que logren colocar a su gallo como el abanderado del PRI para las elecciones de 2017.

El gobernador Eruviel Ávila Villegas, también tiene influencia y su opinión será tomada en cuenta, pero eso no significa que su delfín sea el que llegue a la contienda electoral de 2017, pero sí puede lograr una buena negociación y mantener ciertas posiciones en la administración pública y en todos los órdenes de gobierno.

Queda claro que los que ya se están moviendo, es porque tienen el aval de sus jefes políticos y responden a los acuerdos que hay entre las elites que los respaldan.

Ya veremos quien se nota más conforme avance el año y se aproxime la fecha.