ADN mexiquense

¿Oferta política o contaminación visual y auditiva?

Aún cuando el proceso electoral no ha entrado en su etapa más intensa, ya los ciudadanos empiezan a mostrar cansancio y fastidio de los cientos de mensajes de los partidos políticos a través de los medios electrónicos, cibernéticos, escritos y alternos.

Los sorprendente de todo esto es que ninguno de los mensajes ha penetrado en la conciencia ciudadana, pues en encuestas recientes los resultados reflejan que la inmensa mayoría de los ciudadanos no identifica a qué partido pertenece cada uno de los slogan que se manejan en los promocionales que se difunden en televisión, radio, internet y medios alternos.

Es indignante que mientras 50 millones de mexicanos viven en la pobreza, los partidos derrochen cientos de millones de pesos en publicidad que no ha tenido ningún impacto y si por el contrario mucho disgusto entre la ciudadanía.

La oferta política de los partidos no se ve y sí en cambio, la población considera mucha contaminación visual y auditiva la propaganda que están haciendo en todos los medios masivos de comunicación.

Ni el que dice estar de tu lado o que quiere tu "felicidad", ni el que quiere ser tu "voz" y tampoco aquel que versa a "poco no" o el que asegura ser "la esperanza", han sido capaces de penetrar en el ánimo de la sociedad para hacer que ésta participe y se sienta comprometida con el proceso electoral.

Y tampoco la publicidad del INE ha tenido el impacto en la ciudadanía que a diferencia de hace 15 años, la autoridad electoral era de las que contaba con más credibilidad y respeto ante los ciudadanos. Hoy la sociedad desconfía de ella porque considera su conformación un reparto de cuotas de los partidos y no una instancia realmente ciudadanizada.

Los ciudadanos no perciben por parte de los dirigentes partidistas y de sus candidatos un compromiso social, califican este proceso como los anteriores como la lucha del poder por el poder.

Es grave que la ciudadanía además de estar harta de tanta contaminación visual y auditiva, desacredite desde antes el proceso y sus resultados y desconfíe de las autoridades electorales.

Más lamentable que la postura de un sector de la sociedad que acude a votar, lo haga sin tener conciencia de como sufraga y lo haga por el candidato o partido que le dio una despensa o 500 pesos.

El derroche de recursos en publicidad sin impacto es la manera de que los partidos justificarán las posiciones que alcancen en las elecciones del 7 de junio que dicho sea de paso serán más caras que las de 2012, porque habrá alto abstencionismo.

Ni creatividad ni compromiso, los partidos cumplen con gastarse el dinero público que recibieron y no les importa si los ciudadanos van o no a votar, ellos ya saben que tendrán sus espacios. Qué pena.