ADN mexiquense

Movimientos estratégicos

2016 ha sido un año de mucha actividad para los aspirantes a la nominación del PRI a la gubernatura del Estado de México. Todos desde el ámbito de sus responsabilidades públicas como legisladores o bien como integrantes del gabinete estatal o del gobierno federal.

El 2 de marzo se dio el primer auto destape. Lo hizo la secretaria general del CEN del PRI y diputada federal Carolina Monroy Del mazo. El resto de los que se mencionan guardó silencio o en su caso evadieron hablar del tema y no comprometerse. Pero no por ello dejaron de moverse, pues desde su posición realizaron diversas actividades con el propósito de estar vigentes sin necesidad de decir que quieren.

Así Alfredo del Mazo Maza, Ana Lilia Herrera Anzaldo y Carlos Iriarte, llevaron a cabo muchas actividades que les permitió interactuar con representantes de diversos sectores de la población mexiquense y a quienes de alguna manera les patentizaron su interés por seguir trabajando juntos.

Lo mismo han hecho Alfonso Navarrete Prida, José Manzur Quiroga y Ernesto Nemer Álvarez. Que en su afán de mantenerse en la lista de los posibles han hecho de su tarea pública el escaparate para mantenerse donde están los reflectores.

Nemer Álvarez, también ya dijo que él si quiere, como hace seis años, y está dispuesto a llegar hasta el último momento para lograr la candidatura.

Todos los participantes en esta contienda interna saben que al decisión no depende de ellos ni de los sectores de su partido, ni de los representantes políticos, sociales y empresariales con los que se han reunido, pero si tienen cierta influencia y su opinión puede tener algún peso.

La decisión la tomará una persona y no será el gobernador en turno. Eso lo tienen claro y por ello no se mueven más de la cuenta y no hacen actos ni eventos fastuosos que los pongan en evidencia de lo que pretenden.

Todos los aspirantes han sido hasta cierto punto muy cautelosos, se han movido lo necesario para estar dentro de los reflectores no más. Saben que un movimiento de más los puede llevar al precipicio y quedar sin oportunidad.

Juegan sus cartas de la manera que les indican los grupos políticos que los están apoyando y que buscan o bien permanecer otros seis años en el poder, o regresar al poder que antes tuvieron. Todos están apoyados por grupos que de alguna manera tienen influencia y peso político en el Estado y buenas relaciones con quien tomará la decisión.

Para muchos, a más tardar el 15 de enero ya se sabrá quién será el candidato, no obstante que el destape sea a finales de febrero.

¿Será? Ya veremos.