ADN mexiquense

Mitos y realidades sobre la inseguridad

En múltiples espacios mediáticos se ha destacado información oficial sobre la baja en la incidencia delictiva asegurando reducción del 17 al 20 por ciento según los delitos, pero esto contrasta totalmente con la realidad, pues la gente no percibe una mejora por el contrario cree que va en aumento en algunos ilícitos.

Para la población los rondines, retenes y patrullajes que se hacen por sus colonias, aún no han surtido los efectos deseados, pues aseguran que los delincuentes operan en otros lugares y regresan a sus colonias cuando la policía se ha marchado y vuelven a delinquir.

Es decir esos operativos solo son equiparables a un mejoral o aspirina que no son suficientes para curar una infección, únicamente para calmar momentáneamente un dolor pero el mal continúa y se agudiza aún más.

Afirman que la incidencia de los delitos violentos se ha reducido en 17 por ciento y 20 por ciento en otros no tan ardorosos, sin embargo la gente se pregunta si hay menos delitos porque entonces en el mes de marzo se registran diariamente entre ocho y 12 asaltos a autobuses de pasajeros en el valle de Toluca en todas las rutas.

¿Por qué entonces, cada vez se conoce del robo de casas de conocidos? Y también ¿a qué obedece el aumento de robo de autos en su totalidad y en forma parcial?

De igual manera los estudiantes de escuelas públicas y privadas, son cada vez en mayor medida víctimas de los delincuentes que se llevan no solo el dinero y el equipo electrónico de los escolapios, sino también su material académico.

Esas preguntas aún no tienen respuesta por parte de las autoridades, que gastan millonarios recursos para asegura que se está trabajando y atacando el problema de la inseguridad.

La gente demanda que en lugar de pagar tanto en promocionales sobre lo que aparentemente se está haciendo para combatir a la delincuencia, mejor se apliquen esos recursos en lo que realmente se requiere para abatir a la inseguridad: Creando fuentes de empleo con ingresos dignos a los trabajadores y evitar la desviación de los jóvenes hacía el dinero fácil.

Por eso queda claro que es todo un mito el que digan que se está acorralando a al delincuencia y no se le está dejando operar, pues la realidad es otra y hoy por hoy continua la sociedad sometida a lo que la maldad les imponga, como el miedo y el temor.

Es lamentable que en esta encrucijada en que se encuentra la sociedad sobre el mito y la realidad entorno a la inseguridad, en este proceso electoral los partidos lucren con este problema que atañe a todos y ofrezcan las perlas de la virgen con tal de ganar votos y prometan que ellos si van a acabar con los delincuentes.

Ojalá la sociedad no se dejé engañar y mucho menos permita que se lucre con sus necesidades.