ADN mexiquense

A Margarita García Luna

Escritora, ensayista, cronista, historiadora, maestra, amiga y siempre dispuesta a servir a los demás, una mujer que ha forjado su propia historia y que mucho ha aportado al engrandecimiento cultural e histórico del Estado de México.

Me refiero a Margarita García Luna, mujer excepcional que hoy libra una batallacontra unan insuficiencia hepática y neumonía en la unidad de terapia intensiva del centro médico ISSEMYM, y de la que seguro saldrá victoriosa porque su voluntad de vivir y seguir aportando es más grande que la adversidad a la que hoy enfrenta.

Si conocemos la historia de la capital mexiquense desde su fundación hasta nuestros días, es gracias a las valiosas investigaciones que por más de 18 años llevó a cabo la cronista, quien no sólo habla de la construcción de inmuebles, sino de la vida cotidiana de la gente, sus gustos, placeres, diversiones de antaño y de ahora, la transformación de la ciudad y a pesar de su crecimiento aún es considerada provinciana.

Tuve la oportunidad de entrevistarla en varias ocasiones, acudí a la presentación de varios de sus libros y cubrí infinidad de las conferencias magistrales que impartió, siempre un deleite escucharla y obvio todo el tiempo aprendiendo algo nuevo de lo que ella compartía. Me distingue con su amistad.

Margarita García Luna, ha forjado su propia historia, no le pesó haber sido la hija del connotado abogado y prestigiado académico José Luis García Luna, autor del Código Civil del Estado de México.

La destacada cronista y escritora, no siguió los pasos de su padre por la abogacía, se inclinó hacía el mundo de las letras, la historia y la crónica citadina.

Su trabajo le ha valido el reconocimiento de intelectuales de todos los géneros literarios y también que sea referente para dar certeza a ciertos pasajes de la historia de la ciudad.

Le agrada asistir a espacios creados exprofeso para la difusión de la cultura y la historia.

Es una gran promotora de la preservación de las tradiciones y costumbres de los pueblos, por eso rescató desde hace varios años la quema de Judas en la capital mexiquense a celebrarse en la noche del sábado de Gloria, en la semana santa, algo que ya no se hacía.

Laureado por su brillante trayectoria y reconocida por su probidad como persona y profesionista, Margarita García Luna, sabe que esta batalla que libra por mejorar su salud, es fuerte pero mayor su voluntad de vivir.

Tengamos presente lo que siempre ha dicho de su origen de su tierra mexiquense: "hay que conocerla para amarla y no para sufrirla".

Vamos adelante Margarita, los espacios culturales te necesitan.