ADN mexiquense

Lista de Robos

Ante la postura e insistencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno que aseguran que el, robo en todas sus modalidades se ha reducido en un 17 por ciento, lo cual no es aceptado por la sociedad, pues la percepción sobre este cáncer es contrario a lo que afirman los datos oficiales.

Por lo anterior es que un servidor y un grupo de estudiantes nos dimos a la tarea de hacer un ejercicio sobre la comisión del delito de robo en todas sus modalidades en el Valle de Toluca.

Delimitamos la zona en cuatro y ubicamos regiones donde supuestamente no hay incidencia de este delito.

Por ser una zona de alta afluencia por ser comercial consideramos la avenida 5 de Mayo en el tramo de Paseo Tollocan a avenida las Torres.

El dato fue sorprendente en dos semanas el 27 por ciento de los comercios y casas habitación ubicadas en ese tramo de la arteria mencionada, fueron víctimas de un robo. El 55 por ciento de esos delitos fueron con violencia.

La avenida Morelos también se eligió en el tramo de Paseo Vicente Guerrero a Isidro Fabela. El resultado fue muy similar al anterior 28 por ciento de víctimas de las cuales un 60 por ciento fueron cometidos con violencia.

Y el tercero fue de la avenida Juárez de la Av. Morelos a Venustiano Carranza, las cifras aumentaron 34 por ciento de víctimas del delito de robo y de ellos 46 por ciento con violencia.

Y podemos continuar con más datos ofrecidos por las propias víctimas, en otras zonas del Valle de Toluca.

Si las autoridades dicen que se ha reducido la incidencia de este delito, es porque la mayoría de las víctimas no lo denuncia, al tener claro que no van a recuperar lo que les fue robado.

Como dato adicional el 87 por ciento de las víctimas decidió no denunciar el delito del que fueron víctimas por su falta de credibilidad en las instituciones de procuración y administración de la justicia.

El objetivo de este ejercicio ciudadano y académico no tuvo como fin desmentir a las autoridades, sino hacer valer la postura de una sociedad que no cree en las cifras y que exige menos pronunciamientos y más acción.

Y sobre todo que la autoridad voltee hacia los ciudadanos y no sólo confié en sus cifras, sino que en lo que la sociedad prueba con hechos de que la situación de la violencia no ha mejorado.

No es mucho pedir y si se puede avanzar mucho.