ADN mexiquense

Inseguridad y corrupción, inseparables

En diversos momentos las autoridades de Toluca, han dado a conocer diagnósticos sobre los focos rojos o las zonas de mayor incidencia delictiva en la capital mexiquense, y anuncian las acciones que emprenden para revertir esta situación.

El barrio del Cóporo, La Retama, El Seminario, la zona de la terminal, Santa Anta Tlapaltitlán, Santa María y San Pedro Totoltepec, La Teresona y San Lorenzo Tepaltitlán, se ubican como los lugares donde más incidencia delictiva se registra en la capital mexiquense.

El diagnóstico está muy limitado, porque ahora es todo el municipio, sus delegaciones, colonias, barrios convertidos en centro de operación de la delincuencia y es el robo en todas sus modalidades, el delito que ocupa el primer lugar.

De poco o nada sirve el diagnóstico, si el problema de la inseguridad persiste, con el aval y complacencia de las autoridades policíacas, que antes de salvaguardar el orden, propician más delincuencia.

Y a las pruebas hay que someterse. En la calle de 5 de Mayo esquina con Uarawa, los sábados las patrullas de la policía municipal, hacen sus operativos, no para detener a los delincuentes sino para recabar la cuota de cada uno de los rateros que en esa zona operan.

El cinismo de los patrulleros es tan insultante, que tienen el descaro de pasear a los delincuentes por una manzana a la redonda, para que aporten su cuota y posteriormente los bajan y les advierten que se anden con cuidado.

Tal situación ya fue denunciada por vecinos de las colonias CFE, Valle don Camilo, Sánchez Colín y Valle Verde, y es fecha que no se hace nada, las autoridades superiores solo han tomado nota.

En reuniones de vecinos con las autoridades policíacas les expresaron esta situación, y aseguran que van a poner orden y a supervisar a los policías para que cumplan con su trabajo.

Nada más falso, pues lo único que realmente hacen es cambiar de zona a las patrullas y poner a otras en su lugar, pero los que llegan repiten la operación con los grupos de ladrones que operan en esa área.

Este es sólo un ejemplo de lo que está pasando en todo el municipio, ya que a todos horas y en todo lugar se cometen actos ilícitos y muchas veces con la complicidad policíaca.

De qué sirve conocer donde es y como operan los delincuentes, si al final de cuentas, la propia policía fomenta la actividad al exigirles cuotas monetarias cada sábado.

El problema está adentro, primero hay que limpiar y sanear los cuerpos policíacos y después que hablen de políticas contra la delincuencia.

Pues toda acción que vayan a emprender para combatir la inseguridad, la conocerán los delincuentes de primera mano y por tanto emigrarán a otros puntos a imponer su Ley y a generar más temor y miedo en la sociedad.

Y en uno o dos meses se hará un diagnóstico sobre los focos rojos de Toluca, y el resultado seguirá igual.