ADN mexiquense

Informes municipales, eventos de adulación

A partir de mañana y hasta el 25 de diciembre los 125 presidentes municipales del Estado de México, rendirán sus informes de gobierno correspondientes al segundo año de ejercicio, eventos en los que, se supone, rendirán cuentas de lo que hicieron a lo largo de los últimos 12 meses en sus demarcaciones correspondientes.

Todos los alcaldes aseguran en esos actos que cumplen con una obligación constitucional que les mandata informar al pueblo de lo que se hizo en el año que corre.

Empero a esos eventos solo acuden aquellas personas que son invitadas y forman parte de los selectos grupos de la élite comercial, empresarial o de la alta sociedad, porque el grueso de la población no tiene acceso pues se requiere de acreditación para formar parte de ese grupo que acude para legitimar el acto.

Son eventos de adulación personal, en los que destacan los logros y los avances, pero no se escucha la autocrítica ni la reflexión de lo que está pasando realmente en sus demarcaciones.

Hablan de que detuvieron delincuentes, pero no reconocen si la incidencia delictiva se mantiene o igual y en la mayoría de los casos con aumentos y con más y nuevos delitos.

Aseguran que introdujeron decenas o hasta cientos de metros de tubería para drenaje y para habilitar tomas de agua potable, pero la realidad es que sólo cambiaron las tuberías y no las instalaron.

Hay quienes aseguran que crean cientos de empleos, pero no hablan de los miles de empleos que se pierden por el cierre de empresas o por la huida de empresarios que atemorizados por la delincuencia prefieren huir que formar parte de la lista de ejecutados por no cumplir con la cuota que piden los delincuentes.

Las mayoría de la población que no es invitada a los eventos del informe, no quieren estar en esos actos de adulación y fastuosos donde las mujeres visten sus mejores galas y los hombres los trajes de la mejor marca para distinguirse entre todos los asistentes.

No, el pueblo lo que quiere es que realmente que esas cifras de empleo, esa millonarias inversiones en obras de beneficio social y de cuidado en el medio ambiente, se reflejen en su comunidad que en verdad la gente salga con tranquilidad y no con temor.

Que existan la suficientes fuentes de empleo que fomenten la actividad económica y haya oportunidades para todos los que aspiran a un trabajo digno y bien remunerado.

Que los espacios públicos, sean realmente públicos y de esparcimiento y no sirvan como centro de operación de la delincuencia organizada.

Esto último es lo que esperan los ciudadanos de cada municipio, y no que se lleven a cabo eventos de adulación y sirvan solo para hacer un culto a la persona y no a lo que realmente es requiere, un gobierno eficaz que responda a lo que el pueblo quiere.