ADN mexiquense

Detención de “La Tuta” y el proceso electoral

Retador, bravucón, burlón y fanático de los videos en los que evidenciaba el control que ejerce sobre los actores políticos, además amante del autoelogio, así Servando Gómez "La Tuta", es como se jactaba de ser el amo y señor de Michoacán, en donde no solo impuso a diputados locales y federales, alcaldes sino también logró colocar a gente dentro de la administración pública estatal a su servicio.

"El Profe", como se le conocía finalmente, purgará el resto de sus día en la cárcel, amén de que la justicia mexicana como suele pasar le conceda su libertad en algunos años por un error en la integración de la averiguación o que no se le puedan comprobar ciertos delitos, como suele pasar y de ello ejemplos hay muchos.

Fueron años no solo de dominio, sino de terror los que este hampón tuvo sometida a la sociedad michoacana.

Pero hay que aceptar que este delincuente y su banda crecieron gracias a la tolerancia y a los favores recibidos de los políticos a los que catapultó a cargos de elección popular en todo el estado de Michoacán, financiando campañas y amedrentando a los adversarios políticos de los que no eran sus delfines.

Y lo mismo impuso y sometió a sus órdenes a presidentes y diputados de los tres partidos PAN, PRI y PRD, no distinguía colores, eso era irrelevante para lo que eran sus propósitos, el control delictivo y político de la entidad.

"La Tuta" no se convirtió en el criminal más temido de México, por si solo, hubo quien le ayudó a conseguirlo, no en vano tenía a su merced a presidentes municipales, diputados y funcionarios en el gobierno de su entidad natal.

Sus dominios alcanzaron también partes del Estado de México, en los municipios colindantes, primero con el cártel de La Familia y después con los Caballeros Templarios.

Lo peor es que en la entidad por desgracia quedaron asentados los dos grupos criminales y ahora tienen sometidos a los pobladores del sur de la entidad y otras zonas donde han dejado células que controlan la actividad delictiva.

A muchos sorprende la detención de La Tuta en el inicio del proceso electoral, ojalá no sea un mensaje subliminal a los electores y que su detención sea el principio para reducir los índices delictivos en el sur de la entidad y en particular en el Estado de Michoacán.

Lo anterior porque en el Estado de México, los lugartenientes de La Tuta y de La Familia Michoacana, están apostando a meter sus narices ahora que vienen las designaciones de los candidatos a presidentes municipales.

Pues el objetivo de esas células criminales es mantener no solo el control de la actividad delincuencial, sino de las autoridades y por consiguiente seguir sometiendo a la sociedad.

La detención de La Tuta, un golpe fuerte, más no la solución al grave problema delictivo que se vive en el centro del país.