ADN mexiquense

Cifras y realidades

Es la entidad mexiquense la que más aporta a la generación del PIB nacional, casi una quinta parte, se encuentra entre las tres más industrializadas del país, la que en los últimos cinco años más inversión extranjera ha captado y la mejor comunicada del país, entre otras ventajas sobre el resto delas entidades del país.

Con estos datos, todo haría suponer que en la entidad su desarrollo es boyante y por tanto garantiza calidad de vida a todos sus habitantes y por tanto en una posición de privilegio con respecto a otros estados.

Sin embargo esas cifras y datos, difieren mucho de las realidad que se vive en el territorio estatal en todos los sentidos, principalmente el factor de la competitividad, pues desde hace cinco años el Estado de México no puede superar el lugar 17 que ocupa en competitividad, por debajo de entidades como Michoacán y Tamaulipas, a pesar de los problemas que están enfrentando en materia de inseguridad.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Competitividad, la entidad mexiquense es la que no ha mejorado en este rubro, pues demarcaciones como Oaxaca y Chiapas, que están en los últimos lugares han podido mejorar su posición.

Esos dos estados siguen por debajo del territorio mexiquense, pero han mejorado y nuestra entidad se ha mantenido en la misma posición en cinco años, lo que prueba que no ha habido avances.

Se destaca por ser la entidad, que más empleos ha generado en el país, según las cifras oficiales, sin embargo es también el espacio en el que más más personas se han quedado sin trabajo por el cierre de fuentes de empleo.

La realidad es contrastante con las cifras que se destacan, pues no hay esa bonanza a la que se hace alusión en el manejo de cifras, y no se necesita ser un especialista para darse cuenta como se encuentran las cosas en el entorno en el que se vive.

Las cifras alegres, son solo eso, cifras, que no son capaces de borrar lo que se vive en el día a día en materia de inseguridad, desempleo, desarrollo sustentable, salud y múltiples problemas sociales que impiden el desarrollo armónico y tranquilo de la sociedad mexiquense.

Y a las pruebas hay que remitirse, en materia de inseguridad el Estado de México ya está considerado como una zona de alto riesgo, claro en regiones específicas, pero al final de cuentas con repercusión en todo el territorio.

Cifras y realidades son dos aspectos en los que no habrá coincidencias, por lo que se vive todos los días.

Para avalar la información y no se marque tanto diferencia, debería percibirse en el diario vivir una mejora en todos los sentidos y en los últimos diez años esto no ha cambiado, al contrario ha ido en aumento todos los problemas.