ADN mexiquense

Cambios o sustituciones

Los recientes cambios que se dieron al interior del gabinete del gobernador EruvielAvila Villegas, son objeto de diversas interpretaciones y lecturas, mismas que van desde el acomodo de actores políticos identificados con ex gobernadores, así como allanar el camino para un relevo en la titularidad del poder ejecutivo mexiquense ante una posible solicitud de licencia del propio mandatario para separarse del cargo.

No hubo una sólo interpretación o lectura, que hiciera notar que los cambios en las dependencias fueran necesarios porque no estaban trabajando acorde a las exigencias de la sociedad. De haber sido ese el motivo, entonces el mandatario mexiquense no hubiese alabado la labor de los que se fueron, sino que hubiese dicho que se iban por ineptos.

Ahora bien, esas son lecturas, lo importante es hacer valer lo que significa la palabra cambio o la palabra renovación, y que en verdad se note en una mejora en la calidad de atención en el servicio público y se refleje en beneficio de la sociedad.

De lo contrario, si no se nota una mejora, entonces no habrá cambio, sino sustitución y tendrán más peso las lecturas que destacan que los relevos fueron para dar cabida a todos los grupos políticos, y no para mejorar.

Y no se trata de demeritar por anticipado el trabajo de quienes llegan, sino que realmente se note la razón pro al cual asumen estas responsabilidades.

Cambio, tiene un solo significado pero múltiples interpretaciones según el contexto, para el c aso que nos ocupa, implica cambiar para mejorar, o hacer las cosas diferentes a como se estaban haciendo.

Es decir ofrecer alternativas nuevas que respondan a los intereses y exigencias que todos los días planeta la sociedad mexiquense.

El cambio se interpreta también como renovación, es decir renovar lo que ya no funciona, implementar acciones que den mejores resultados.

Todo esto es lo que se espera cuando se dan cambios en la administración pública, que todo sea para mejorar en beneficio de la población.

Sin embargo la experiencia histórica, prueba que no todos los relevos cumplen con ese máxima de mejorar, y basta con echar un vistazo al pasado reciente donde los cambios en la administración pública, cumplen otros propósitos como el de responder a intereses de los grupos políticos hegemónicos.

No pueden quedar fuera del aparato gubernamental quienes representan los intereses de actores políticos que tienen peso específico en la toma de decisiones.

Ojalá que estos cambios sirvan realmente para mejorar, y no sean lo que ha pasado históricamente meras sustituciones para cumplir con los grupos políticos.