ADN mexiquense

Balance 2014

"...Otro año que termina, han pasado tantos ya. Uno más o uno menos podrían parecer igual pero, hay algo en esta noche que la quietud de mi estancia, donde la luz de la luna me recuerda mi sufrir y me impulsa hacia el recuerdo de los años ya vividos. Y me lleva a pensar algo así como el balance".

Versa el poema de Cecilia Celiceo Ambia, y a propósito del ocaso del 2014 vale la pena hacer el balance de lo que nos deja este año.

Quisiera ser optimista pero al poner sobre la balanza los hechos que hicieron la historia del año que agoniza, el resultado no es positivo, ha quedado marcado por mucho dolor, impunidad, descaro, corrupción, violencia y otros grandes problemas que por desgracia etiquetaron a nuestro país como una Nación con mucha inestabilidad política y social.

En el desfile de imágenes destacan feminicidios, ejecuciones arteras, desapariciones forzadas, asaltos, violaciones a los derechos humanos e inestabilidad económica.

Empero, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa hará de este 2014 un año que no se olvidará y por tanto hará que el país sea uno antes y otro después de tan lamentables sucesos, y pasarán muchos años y siempre se estará exigiendo la verdad de lo que realmente sucedió.

Antes de los acontecimientos de Iguala, México era ante los ojos del mundo, el país de las grandes reformas, después del 26 de septiembre la comunidad internacional nos identifica como el país donde los estudiantes son vistos como una amenaza desestabilizadora y no como la alternativa real de cambio y de progreso.

La crisis de legitimidad en las instituciones es otro de los legados que el 2014 nos deja, La sociedad teme a denunciar una injusticia pues pasa de victima a victimario, además no da crédito a lo que sucede, se asombra de ver como delincuentes quedan absueltos y muchos inocentes condenados.

Las justificaciones absurdas ante la falta de resultados y de contundencia en lo que se hizo y que terminaron siendo un fracaso o bien que se intentó insultar la inteligencia de los mexicanos con argumentos poco claros y con la intención de desvirtuar la verdad.

El año que termina logró unir a todas las corrientes ideológicas y culturales y a la comunidad internacional en una sola causa, que se conozca la verdad y se castigue a los a los responsables.

Este 2014 también demostró que los estudiantes cuando se lo proponen y se organizan alcanzan importantes beneficios que se reflejarán en su formación profesional. Los politécnicos mostraron a México y al mundo que no hay necesidad de la fuerza para hacer valer sus derechos, sino la razón y la organización para que respeten lo que son sus garantías como estudiantes y el futuro de este país.

Fue sin duda un año difícil, que el pueblo resistió, la pregunta es, resistirá uno más con una situación similar? Ojalá que sólo quede en pregunta y no se registren sucesos semejantes que agudicen la crisis que hoy vive el país. Feliz 2015.