ADN mexiquense

Ayer Los Pérez, hoy Los Mireles y mañana ¿cuál familia sigue?

En más de diez ocasiones en este espacio he consignado la indignación de la sociedad por la inmensa cantidad de hechos violentos que se han registrado, mismos que han puesto a la población responsable, trabajadora y honesta a merced de la delincuencia que no tiene llenadera y peor aún, que no hay quien la detenga pues sigue avanzando y dominando más el territorio.

De alguna manera, la inmensa mayoría hemos sido víctimas directa o indirectamente de un evento delictivo, ya sea porque nos pasó a nosotros o bien a un familiar, a un amigo o al vecino, pero formamos parte de esta estadística que domina la delincuencia.

Los discursos a favor de mejorar las condiciones de seguridad y garantizar espacios libres de maleantes quedan sólo en eso, discursos y posturas demagógicas que al final de cuentas sirven como botín electoral, más no como tema de agenda para tomar acciones concretas que reflejen resultados positivos.

Si bien siempre ha existido la actuación delictiva, también es cierto que ésta no ha sido a los niveles que hoy se dan, ni con la saña y crueldad con la que hoy se cometen algunos ilícitos que terminan en horrendas ejecuciones de las víctimas.

Los lamentables acontecimientos del pasado miércoles en la calle de República de Argentina, esquina Juan Álvarez, en la ciudad de Toluca, donde ejecutaron a cuatro personas, es la prueba más clara y contundente de que no se está trabajando realmente por mejorar las condiciones de seguridad de las familias como lo prometieron las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Quien se atreva a declarar que lo ocurrido el miércoles se trató de un evento ocasional o eventual, o trata de burlase más de la sociedad, o realmente es un ignorante, o vive en una burbuja de cristal, porque por desgracia sucesos de esta naturaleza en Toluca y sus alrededores ya son más comunes, basta hacer un recuento de los acontecimientos de 2016 para checar cuantas ejecuciones hubo presumiblemente por asaltos.

De hecho la situación de la inseguridad fue uno de los temas de campaña que abordaron todos los candidatos en las elecciones del2015, y apenas iniciadas las administraciones municipales en toda la entidad, pero principalmente en la zona de la capital mexiquense, en menos de dos meses han ocurrido más de 45 ejecuciones por diversas causas.

Que pobre fue la justificación de la autoridad municipal y la forma como se deslinda de los hechos al decir que es competencia del ministerio público perseguir el delito y dar con los responsables. Ni siquiera lamentó lo sucedido y que un niño de 9 años haya quedado huérfano tras la ejecución de sus familiares.

Cómo podemos creer en una autoridad que ofrece más y mejor policía, sí en los cincuenta días de iniciada su administración se han registrado más ejecuciones y robo en todas sus modalidades y muchos con violencia, que los cometidos en los primeros 50 días de 2015, lo que no significa que la anterior autoridad haya hecho mejor las cosas, pues la delincuencia sigue avanzando año con año y no se ve quién la detenga ni la voluntad de frenarla. Qué pena.