En sintonía

El reglamento es para todos

Con la reciente asignación del responsable en la Dirección de Vialidad, en automático se reiniciaron las actividades de la operación grúa, ausente por meses, y sin la cual todos o casi todos los automovilistas hacían o hacíamos lo que nos venía en gana. La violación al reglamento era cotidiana, cada hora, cada momento, todos los días.

Al margen de quienes se han sentido agraviados por la aplicación estricta de la ley, existe una percepción ciudadana respecto a que este trabajo era preponderante para materialmente quitarle esa soga que ahorcaba el tráfico en el centro de la ciudad.

Comprender que este trabajo es necesario no significa que tengamos que admitir actos de prepotencia, de asedio hacia particulares que en términos prácticos podrían eliminarse en posibilidad si, entendiendo que no habrá flexibilidad, nos dedicamos todos a respetar los espacios que no son adecuados para estacionamiento.

El tema también alcanza para expresar a la autoridad de tránsito y municipal que cuando se habla de la aplicación de la ley debemos exigir todos, eso si, que no sea para unos y otros sigan evadiéndola so pretexto de su actividad laboral.

La existencia de rampas de transporte, por cierto no consideradas en ningún reglamento y por ende al margen del orden, no puede ser que quienes se forman en ellas deban recibir un trato distinto como si se tratase de dos tipos de ciudadanos, los obligados a cumplir con las reglas establecidas y ellos.

Es un hecho que existen muchas áreas de oportunidad. Es inaceptable por ejemplo que calles como López de Lara, Aduana, Juárez y Olmos principalmente, estén plagadas de autos de ruta, camiones de transporte y taxis, detenidos de par en par en cada esquina sin ser molestados, sin ser al menos apercibidos del respeto a los demás, que decir del propio reglamento.

Además no solo es el centro de la ciudad el sitio donde el conductor se estaciona arbitrariamente y las autoridades lo saben por ello deben actuar de manera objetiva, sin asedios y con la intención de imponer orden. Nada personal.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.