En sintonía

El recuento de los daños

En los días por venir llegarán informes de trabajo, los correspondientes al primer año de gobierno en los municipios, y con ellos vendrán algunas verdades a medias y en ciertos tópicos ni siquiera llegará a esa proporción.

Como en antaño, este evento, es el más representativo para un gobernante local y se constituye en el motivo fundamental para celebrar, a veces sin muchos motivos, pero al final es fiesta de cada uno.

Son desde su organización, los informes, actos en los que se despilfarran cientos de miles de pesos y en donde encuentran beneficio decenas de proveedores con ganancias que en sus negocios no encuentran en muchos de los casos y que sólo a costa del erario logran ingresos al menos una vez al año.

Luego vienen los discursos en los que, por dosis pequeñas, se nos dan a conocer acciones y obras como parte del trabajo desempeñado de quienes son los empleados del pueblo.

De inicio hay que decir que los presentes gobiernos comenzaron tan mal como acabaron sus predecesores, con múltiples problemas ligados principalmente a la inseguridad que vivió sus momentos más críticos unas semanas antes del periodo vacacional de semana mayor y al que le apostaron tanto gobierno e iniciativa privada.

Bajo esa premisa nos tendrán que notificar lo poco que se ha logrado desde el ámbito de su competencia, de cada uno de los gobernantes, en una gestión mermada por la misma razón que no se logrado detonar la economía que se desea.

La parálisis llegó a distintos niveles y la realización de obra no ha sido en el volumen que generalmente se promete. De ahí vienen los miles de obreros que hoy permanecen instalados en los índices de desempleo.

Pero nada de eso escucharemos o leeremos en los periódicos pasados los informes.

Hablarán de las gestiones, de las nuevas promesas, de lo que para los políticos suena bonito, de un mundo irreal que pasado el tiempo se convierte en sólo una fotografía en las salas de cabildo, de un gobernante más sujeto a un sistema que le permite a seguir aspirando a nuevos cargos. Así serán.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.