En sintonía

¿Más peatonales o exclusivas comerciales?

Es un hecho que parte de un presupuesto federal -así se anunció- será destinado a la creación de nuevas zonas peatonales en el centro de Tampico lo que indudablemente impactará de manera favorable al movimiento a pié que cada vez aumenta en este sitio.Este esfuerzo, que inició trienios gubernamentales atrás, nació con la renuencia de muchos que creyeron no habría de ser un envión y por el contrario afectaría negativamente al comercio.

Al paso del tiempo la existencia de este andador en parte de la calle Díaz Mirón demostró resultados contrarios a los malos augurios y hoy prevalece, no como al principio, pero ahí está y es ejemplo secundable.

El hecho que exista esta zona peatonal viene a aliviar en alguna medida a la invasión de las banquetas que parecieran propiedad de algunos comerciantes que las han venido invadiendo ante la inoperancia de un reglamento, que de existir, no se aplica a manera de regular la presencia de objetos llenos de promociones y que forman parte de ese mismo negocio cuyo propietario, carente de sentido común, obstaculiza el andar de quienes utilizan las aceras; muchos ya hasta prefieren hacerlo por la calle.

Lamentablemente para el ciudadano común el concepto de convertir calles en zonas peatonales se ha venido perdiendo ante el avance de sitios públicos, como son, que son cedidos a la iniciativa privada que incluso utiliza objetos y hasta cadenas para circundarlos, volviéndolos de uso exclusivo para quienes consumen sus productos.

Por calle Díaz Mirón desde Colón se encuentra uno con el café de la esquina, luego el hotel, enseguida la nevería y ya en la esquina con Fray Andrés de Olmos los pollos. En la siguiente esquina las hamburguesas y los que se puedan ir acumulando son parte de ese escenario que rompió con el formato copiado de otras ciudades que por el contrario hasta se empeñan en liberar estas peatonales de los vendedores ambulantes para los que lógicamente tampoco fueron creadas.

 Alguna autoridad dijo alguna vez que estas acciones están legalmente constituidas y respaldan el hecho de beneficiar al comercio de quienes permanecen ahí con sus negocios sin considerar que está también implícito perjudicar a mayorías que no desean toparse con mesas, sillas, maceteros y hasta cadenas plásticas.

Si la esencia es beneficiar ¿porqué no instalar estos sitios de convivencia sin marcas ni patrocinios?. Sobretodo sin condiciones, que cada quien compre lo que quiera y se siente donde sea.Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.