En sintonía

La ley que ni a los políticos importa

Hace poco más de dos semanas fue anunciada, tras largos cinco años de lucha insistente, la modificación a la Ley de Protección contra los Animales de Tamaulipas, que consiste, entre otros cambios, en definir los mecanismos mediante los que se aplicará, al menos en hipótesis, mayor severidad en las sanciones de todo aquel que cause daño a animales preferentemente domésticos incluidos los equinos utilizados como instrumento de fuerza.

La noticia no ha terminado por ser extraordinariamente buena debido a que no ha sido publicada esta restauración en el Periódico Oficial del Estado, sin la cual no existe manera de empezar con su aplicación.

Algo ha sucedido en este lapso, aunque los más positivos piensan que eso tarde o temprano habrá de ocurrir.

Valdrá la pena entonces irse enterando de estos cambios y los alcances de su estricta aplicación, sobre todo aquellos que como dueños de mascotas ya no podrán hacer sin ser susceptibles de acusaciones formales distintas a todo lo que anteriormente conocíamos.

Ahora hasta una mutilación “estética”, es decir cortar la cola u orejas de un perrito, será sujeta de reclamo y motivo suficiente para declarar previamente ante un ministerio público y en su caso un juez en medio de un proceso que podrá iniciar mediante la denuncia un tercero en discordia, un simple ciudadano que haga evidente el maltrato animal.

Lo que les falta a los municipios es que sean controlados por una directriz en lo que corresponde a sus Direcciones de Ecología que francamente son un mal adorno, con un bajo presupuesto que en su mayoría es destinado al pago de burócratas sin el conocimiento ni el perfil para desempeñarse en una responsabilidad que poco toman en cuenta.

Ni los políticos en competencia llevan en su cartera de proyectos el tema referido, quizá porque no es popular ni un producto para la atracción de votos.

El hecho es que cualquier cambio sin ser acompañado de legítimo interés, de eso que ellos mismos llaman voluntad, de poco o nada servirá y estará como siempre esta función a la disposición de la sociedad civil, haciéndoles la chamba.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.