En sintonía

El que con leche se quema...

El gobierno municipal de Tampico, sin pretender blasfemar en plena época de Cuaresma, vive su propio viacrucis y con el calendario en contra pretendiendo convencer a los locatarios de los mercados de su, pareciera, inminente renovación.

Es cierto que este esfuerzo se ha renovado conforme se actualizan las administraciones y ello se refleja en la decadencia de la infraestructura añosa de estos mercados que literalmente se han venido cayendo a pedazos.

Los ciudadanos comunes y corrientes no podemos comprender como es que pudiera justificarse esta negativa a permitir una modernización de los mercados, cuando es evidente que éstos no dan para más.

Quien no, de los que eventual o frecuentemente acudimos a los centros de abasto, han o hemos sido testigos de la fauna nociva que ahí existe a plena luz del día; ni imaginar que por las noches, ya sin la presencia humana, el festín que se debe dar, nada agradable.

Al margen de la insalubridad que debe prevalecer, a pesar de fumigaciones repetidas, la seguridad de quienes ahí laboran y compran por igual ha quedado en entredicho, pues sus muros, losas y viejas laminas se desprenden con mucha facilidad ante condiciones climáticas desfavorables; eso tampoco lo ven.

En lo que si habrá que entender a quienes, sistemática y me parece que injustamente, han sido señalados como los no respetuosos de la ley es que si se oponen a una reconstrucción con planteamientos verbales únicamente, hay razones para no creer mas que en las propias autoridades, en su manera de hacer política.

El ejemplo más reciente de manejo irregular a la hora de organizar concesiones y los sitios físicos a ocupar por parte de locatarios ocurrió con el mercado Ávila Camacho, donde “aparecieron” de la nada nuevos concesionarios que no han sido capaces de ocupar los sitios adjudicados legal o ilegalmente.

¿Quién podría asegurar que no sucederá algo similar y quien no tiene la capacidad de hacer que no ocurra?.

No nos creemos que sea “capricho” de algunos oponerse a la modernidad, el tema es que no les creen que impere la legalidad mientras se evada asentarlo ante notario.