En sintonía

Todos lamentamos la derrota

Entiendo que muchos hablarán de la eliminación de México en el mundial, de hecho ayer se dijo bastante y habrá numerosas aportaciones más a lo largo de la semana.Yo, al carecer de esa autoridad y conocimiento a fondo del tema lo haré como aficionado y sólo desde esa perspectiva.Indudable es que la vida nos presenta a veces panoramas buenos y en otras ocasiones algunos no tanto, pero de todos se aprende, lo verdaderamente valioso es entender esa enseñanza y que más temprano que tarde nos servirá haber tenido esa sabiduría. Podemos sentirnos tristes pero no frustrados.Lo que la gran mayoría considera como una derrota, como un fracaso, no alcanzan a identificar que, como en la realización de muchas actividades, nos fijamos objetivos en el corto, mediano y el largo plazo y en ese proceso está nuestro representativo nacional.

Cierto, el sueño de millones de marcar la historia con un logro nunca antes conseguido lejos de nuestro país terminó ayer, pero no resulta agradable que busquemos responsables fuera del esfuerzo de los deportistas, que sabemos, son los que más han lamentado este tropiezo en el camino.Canalizar nuestro rencor y descargar nuestro enojo en contra de quienes son terceros en discordia, puede ser válido pero no lo único que tendríamos que considerar tras el resultado de ayer domingo. Los grandes éxitos se forjan considerando una serie de factores a favor y en contra; la clave es identificarlos para saber lidiar con ellos y la suerte desde luego en muchas ocasiones se vuelve determinante pero a veces no se tiene, simplemente es circunstancial.Parece ser un asunto históricamente comentado y hasta trillado, pero es un hecho que en el deporte siempre hay revanchas.

Las batallas sólo forman parte de ese camino al éxito; la competencia terminó ayer con las aspiraciones de México en el futbol, pero sólo eso, ya vendrán otros tiempos y mejores oportunidades para sobresalir.Esos deportistas, y eso es lo que pienso, son unos héroes que se partieron el alma en cada encuentro, en cada entrenamiento, en su entrega por el orgullo de todo un país que depositó en ellos la confianza de competir en nuestra representación. Muchos detractores y dolorosamente algunos que viven de la crónica deportiva buscarán destruir este importante logro al que pintarán como un fracaso y nada más alejado de la realidad.Su mentalidad perdedora, en retroceso permanente, es mucho menos que una selección de valientes.  Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.