En sintonía

Su incompetencia es indolencia

El inicio de año llegó con malas noticias para las dos terceras partes de la población, pues dicha proporción estimada de quienes hacen uso del  transporte público, han tenido que lidiar con los abusos de muchos, ahora sí, muchísimos choferes que al margen de la legalidad y ante la complacencia de autoridades de cualquier nivel subieron el pasaje y algunos lo mantienen así sabedores de la inacción de quienes están ahí para regular su actividad.

Debo corregir, ni siquiera había llegado el nuevo año y ya se presentaban estos incrementos, pero de vacaciones los funcionarios y con dinero extra la mayoría de los usuarios fueron pocos los que se quejaron. Aparte el dichoso teléfono para recepcionar quejas nunca funciona, nadie lo contesta y eso fastidia a quien en verdad tenga la necesidad de expresar su molestia en contra del transporte.

Son tantos los compromisos que mantienen los políticos en turno con las dirigencias choferiles y con las empresas líderes en la prestación del servicio, que ante situaciones similares simplemente se hacen a un lado y permiten actitudes anárquicas, fuera de un contexto que su propia obligación les corresponde impedir.

He escuchado decir a quienes ostentan cargos de elección popular que en este tema ni hablar, que no les compete ser abogados de sus propios ciudadanos. Alegan incompetencia y efectivamente hay algo de eso además de una indolencia característica en muchos de los políticos que solo fingen simpatía cuando en realidad son ajenos al sentimiento común.

Todos quienes estamos sujetos a un salario sabemos que los ajustes anuales no son en paralelo a los aumentos que se justifican siempre con el costo de los combustibles por ejemplo, y no por ello pagamos menos en el recibo del agua o el propio pasaje, ¿porqué entonces tendríamos que someternos a los aumentos que arbitrariamente nos imponen?.

Quizá deberíamos dejar de consumir, en alguna proporción, aquellos productos o servicios que nos reducen nuestro salario. Es solo una opción.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.