En sintonía

La donación es amor al prójimo

Sin considerar si hay una relación familiar entre quien dona -desde su sangre hasta un órgano- y quien es receptor de una posibilidad para vivir con mayor calidad o simplemente sobrevivir, en ambos casos refleja un amor desinteresado.

Las cifras en este renglón en Tamaulipas son verdaderamente dramáticas si tomamos en cuenta que por cada millón de habitantes, en la entidad somos tres, solo una persona es donadora, lo que no es equivalente a la necesidad que en números prácticos existen.

A decir de expertos, la posibilidad de avanzar exitosamente en el tema de la donación de órganos está más allá de la voluntad propia e independiente de convertirse en benefactor sea vivo o muerto.

Por un lado se tiene que trabajar en arraigar esa posibilidad de la que muchos hablamos en público pero que no está del todo dialogada con los más cercanos, con nuestra familia, que es la que al final acepta o no que esto deba concretarse.

Esa es solo una parte del motivo por el cual se reduce la probabilidad de prolongar una o más vidas. Luego vienen las condiciones o los lugares donde un donante en potencia fallece, pues se pierde valioso tiempo para sustraer los órganos útiles que podrían aprovecharse; desafortunadamente no todos los hospitales cuentan con una certificación que por ley deben tener para ser ese primer eslabón de la donación.

El siguiente obstáculo y que está íntimamente ligado al anterior se basa en el hecho que no existen profesionales de la salud, médicos pues, que incursionen en la especialización y posterior certificación para que puedan participar de manera dinámica en otra de las formas de salvar vidas.

Entendemos que es toda una cultura multidisciplinaria la que debe impulsarse en nuestra entidad, con un mayor compromiso desde el gobierno y la iniciativa privada para luego dar paso a una difusión que apele a la conciencia de cada quien para donar vida en vida y desde luego después de la misma, cuando ya nada nos podemos llevar a donde nos toque partir.

Paso a paso.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.