En sintonía

¿Quien dijo que lo genérico es barato?

Desde hace varios años, ante la imposibilidad económica de adquirir productos originales, se puso de moda en el mercado ofrecer prácticamente de todo a precios más bajos. Las diferencias desde entonces, aparte de notorias, se han magnificado al grado tal que mucho de lo que hoy se produce a nivel de imitación se considera sencillamente “pirata”.

Y sucede con productos y servicios también que a pesar de contar con una menor calidad son preferidos, insisto, por quienes por costumbre o economía, ven en ellos la alternativa para satisfacer su necesidad de compra.

De manera sistemática y desde entonces fueron creados esquemas y marcos supuestamente regulatorios, aunque en la práctica son sancionadores mediante acciones sujetas a presupuestos del erario, algo que nos cuesta a todos quienes pagamos impuestos.

El tema de los medicamentos genéricos, duramente señalados por las grandes compañías farmacéuticas, no son exactamente imitaciones puesto que no llevan los nombres comerciales originales, pero sí muy parecidos, por no decir que idénticos, en cuanto a sus ingredientes activos.

Una vez superada la polémica y la poca credibilidad de la población a esta nueva alternativa entonces, las compañías dedicadas a su venta crecieron en proporciones importantes, tanto que acabaron con casi todas las pequeñas farmacias y solo subsistieron las de cadena en algunos casos.

El precio ofrecido al público fue lo que sin duda permitió la expansión de los expendios de medicamentos genéricos que pronto evolucionaron en pequeños consultorios para no vender medicamentos al margen de la ley, por aquellos de los de uso controlado. Y vinieron también sus propios laboratorios clínicos, total un negocio en círculo.

Sin embargo y quizá por la sola fama, muchos no se han percatado que las compañías de genéricos y sus servicios son tan caros como los originales y quizá en ciertos casos sus precios más elevados, de otra forma como entender que ofrezcan promociones y “descuentos”.

De repente es bueno comparar.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.