En sintonía

Los dejaron morir solos

No se puede estar en contra del avance que en un orden general se ha planteado desde hace tiempo en el plano turístico y por ende económico para la zona conurbada en general, pero cuando existen planteamientos y proyectos que pasan por encima de pequeñas particularidades, no resulta francamente agradable.

Al decir esto se debe considerar que hay muchos que permanecen y han permanecido, cansados ya, de un respaldo pregonado mediáticamente por gobiernos que van y vienen, pero que no llega y tal como se perfilan algunos planes casi con seguridad no llegarán.

El trabajo hecho para rescatar un pestilente canal, que ha servido para dar vida histórica a la Laguna del Carpintero, ha venido de administraciones atrás y a cuentagotas avanzando al ritmo de los recursos que se le han dedicado. Hoy existen mejoras notorias al grado que ha llamado la atención de algunos que han visualizado la manera de hacer dinero sencillo, como cazadores furtivos de negocios que apenas pensarán.

Las intenciones se volvieron realidad y quedaron en evidencia a la hora de rescatar el viejo mercado Ávila Camacho que se volvió objeto codiciado por algunos políticos de muy escasa trayectoria y grandes ambiciones personales, acorde a sus intereses económicos. Con argucias que solo pueden ser interpretadas como transas se hicieron de más de una concesión y hoy mantienen locales cerrados, esperando el despegue de la zona.

Algo por el estilo sucederá con el mercado “Macalito” o lo que queda de él, que por su proximidad al canal y muy cercano a la laguna mantiene una ubicación geográfica extraordinaria para desarrollar otro tipo de proyectos, no un sitio en decadencia, sin vida, literalmente muerto.

Muchos de los concesionarios perciben una traición y hay en ellos un dejo de reproche porque jamás se les apoyó y ahora consideran su desalojo.

Hoy se habla en círculos de negocios que ahí se explotará la instalación de franquicias de alimentos e incluso un hotel, aprovechando la eventual recuperación de terrenos cedidos en comodato a favor por ejemplo de la CTM donde tienen su sede sindical. Al tiempo.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.