En sintonía

Usted disculpe, aquí somos bien cochinos

En este periodo vacacional, como ningún otro en el pasado inmediato, ha hecho crisis el tema de la recolección de basura y nuestras ciudades que ofrecemos a los visitantes lucen lamentablemente sucias, llenas de desechos en cada esquina por culpa de sus gobiernos, hoy de vacaciones.

Justificaciones hay muchas, nos dicen que hay camiones descompuestos y que el esfuerzo humano es superado por esta carencia material, lo cierto es que llevamos semanas, aún antes de las vacaciones, padeciendo este problema que se acentúa en las colonias en las que quienes las habitan ya desconocen el paso del camión recolector.

A los ciudadanos, sus gobernantes, quienes por cierto tienen solo dos meses más de trabajo, de plano les han pedido comprensión y por adelantado les ofrecieron disculpas por no poder cumplir con la recolección de desechos que se siguen acumulando por semanas y semanas provocando atmósferas malolientes por tanta inmundicia acumulada.

Lo verdaderamente penoso son los sitios turísticos que tanto presumimos y que hoy no lucen en condiciones para ser disfrutados como se debe. Podemos citar principalmente la playa que no hay día que dure limpia, por más esfuerzo que la autoridad hace por convencernos de su empeño, la realidad los desnuda.

Y así podemos citar la Laguna del Carpintero, el Canal de la Cortadura y las plazas públicas que acumulan enormes cantidades de basura que no logran ser recogidas por errores de logística o carencia de camiones, o los dos.

Las opiniones y críticas de quienes proceden de otras regiones, llenas de decepción, valen de poco puesto que no hacen eco y menos provocan reacción en sus autoridades, muchas de las cuales ni siquiera están fungiendo como anfitriones estando de vacaciones, inmerecidas dicen algunos.

Probablemente su desinterés por cumplir con esta tarea de limpiar sus ciudades esté ligada a la prisa que tienen por irse y concluir su mandato, que por este tipo de detalles serán recordadas algunas de nuestras autoridades con más pena que gloria.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.