En sintonía

Temas sujetos a posturas moralinas

Más allá del resultado, para algunos sorpresivo, del proceso electoral vivido hace una semana, uno se pregunta cómo muchos cuantos de los políticos que contienden van con una preparación para lo que viene y que tanta vocación hay detrás de su legítimo deseo por servir y no al contrario, servir a su partido que lo postuló.

La duda resulta razonable si consideramos que no todos los que resultaron vencedores son exactamente los mejores; la respuesta o respuestas siempre serán subjetivas, sin parámetros de comparación o estándares que logren convencer a una mayoría de ciudadanos que lo que esperan es trabajo en base a necesidades generales. Arreglar lo que todos sabemos que está mal, esa es la premisa.

En la gubernatura y alcaldías creo que a todos nos queda claro que los recientemente electos ya traen un proyecto diseñado y calculado para ser desarrollado en su tiempo de gobierno; las dudas recaen en la labor de los diputados electos, quienes en más de un caso no tienen la menor idea de lo que se trata esta función y tendrán que allegarse de asesores expertos en ciertos temas, tal como están contemplados, para poner en marcha su labor.

Más allá de gestiones pequeñas y reformas que no trascienden, hay aspectos pendientes que deben ser abordados con seriedad sin pensar en prejuicios sociales e involucrar precisamente a líderes de opinión y a la propia ciudadanía de lo que es conveniente o no legislar.

Temas que están relacionados y que impactan a minorías deben estar en la agenda por más “delicados” que se les consideren y abrirlos al debate que a todos beneficia.

Los matrimonios entre personas del mismo sexo y la eutanasia son solo algunos de estos temas a los que los legisladores le tienen miedo “entrarle” pues los coloca en contra de sus propias convicciones y criterio limitado.

A la legislatura que se va en tres meses y medio la vamos a recordar por ser más reactiva que propositiva, con una labor limitada en la que sus expectativas para crear leyes estuvieron sujetas a la moralidad de algunos de sus líderes.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.