En sintonía

Seguridad efectiva, no sólo cuadro

De aquí al inicio del próximo año el movimiento comercial, dada la derrama económica, será cada vez mayor y en esa medida tendrá que venir el refuerzo ya anunciado por autoridades, de las acciones de seguridad que se espera vayan más allá de un simple cuadro, de una promesa para contener a la delincuencia que encuentra condiciones óptimas para operar en agravio de la comunidad.

Y es que generalmente en esta condición, donde casi todos perciben ingresos económicos más allá de lo normal, se habla de una mayor presencia de policías que con ese sólo hecho son capaces muchas veces de inhibir la comisión de delitos, pero no lo es todo, hace falta también la aplicación de estrategias.

Los reclamos vienen de primera mano por parte del comercio organizado que se localiza en áreas céntricas donde la presencia a pié de policías y militares son preponderantes para que los que buscan una oportunidad de delinquir se la piensen dos veces antes de actuar.

Luego vienen las autoridades educativas que se van de vacaciones casi tres semanas y sus escuelas quedan solas y a merced de individuos ociosos que no están dispuestos a enfrentar a policía ninguno y actúan en la clandestinidad de la noche, llevándose lo que pueden, parte de lo que con esfuerzo han logrado adquirir los padres de familia.

Los ciudadanos comunes desde luego que también demandan que su patrimonio se mantenga seguro, pues las fiestas decembrinas, las compras y demás son motivo de salidas constantes de sus hogares y los rateros lo saben.

Todos sabemos que el número de quienes están a cargo de la vigilancia en nuestras ciudades no es ni cercanamente el óptimo para esperar una mayor efectividad de sus acciones, por eso pensar en una inteligente distribución de lo poco que se tiene es muy importante pero también lo es la manera en que cada uno nos involucremos en este tema, que se entienda que no todo se puede dejar en manos de quienes deben vigilar a miles de humanos, hogares y negocios.

La euforia de la temporada mantiene distraídos a muchos que están a la caza de las promociones, del detallito para regalar, de lo que desea estrenar y eso también es factor que al final aprovecha el ladrón.Los ciudadanos debemos ser más organizados, planificar nuestras compras y las salidas alternas de nuestros hogares, no ser ostentosos ni alardear con nuestro dinero y patrimonio.

Entre vecinos el apoyo es fundamental, hay quienes ya lo hacen, pero no la mayoría y la delincuencia sigue al acecho.Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.