En sintonía

Salud a los que están, nostalgia por los que se fueron

Son estas fechas las que vivimos, de amplios contrastes emocionales; por un lado la euforia de las festividades y su mercadotecnia que empuja por un consumismo cada vez menos razonado, se combinan con la alegría por convivir con los seres más cercanos -sin que necesariamente sean los más queridos- y las ausencias de aquellos que partieron de este mundo, sin distinción, familiares y amigos.

Indudablemente esta es la época que muchos esperan y no necesariamente por el tema económico, que se traduce en un poco más de bienestar para la familia, sino por la posibilidad de encontrarse en un ambiente de mayor espiritualidad que da paso a la reflexión en torno a lo que se hizo o no a lo largo del año que termina.

Son tiempos, decía líneas arriba, para disfrutar de la compañía de amigos y familiares, ideales para reconocer nuestros errores y la posibilidad de enmendarlos cuando se pueda.

También para perdonar en todos los sentidos, no únicamente de palabra.Una buena amiga me dijo en confianza, que la nostalgia nos llena de tristeza cuando al voltear a la mesa que nos reúne año con año en este último mes, la encontramos con sillas vacías que permanecen así tras la partida de nuestros seres amados que han dejado este mundo material y por quienes tienen la necesidad de vivir en otras latitudes.

Es así que esos espacios son ocupados por nuevas amistades que han llegado, no para suplir afectos entrañables, pero si para admitir que son lo suficientemente importantes en nuestra vida actual que estarán ahí no sólo por una reunión sino en todas las venideras, en años posteriores.

Esa es la vida, y la manera en que nos sepamos adaptar los seres humanos, es fundamental para lograr ser felices aún en estos tiempos en que muchos por momentos se deprimen y encuentran consuelo en sus creencias, en sus convicciones.

Al margen de creencias religiosas, en una sociedad homogénea en todos los sentidos, entender que es la Navidad la festividad más importante del cristianismo la única manera de encontrar caminos perdidos y la posibilidad de trascender como personas de bien, indispensables no sólo para los cercanos, pensando incluso en aquellos que ni siquiera conocemos.

Deseo para todos los que me acompañan leyéndome cada inicio de semana, que disfruten este espacio y tiempo.

Gocen estas fiestas con un espíritu positivo y que siempre vengan cosas mejores para todos.Así sea.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.