En sintonía

Regreso a clases, un martirio

No sé que resulta peor, si que las vacaciones escolares se prolonguen o que el regreso a clases finalmente llegue.

Hay que admitir que los tiempos han cambiado y hoy la dinámica de papá y mamá trabajando, por necesidad, no resulta un tema muy compatible para permanecer al pendiente de los hijos cuando termina el ciclo escolar, y las vacaciones se vuelve un tiempo largo y martirizante como también volver a la escuela, no tanto para niños y jóvenes, sino para los padres.

A una semana de reiniciadas las actividades en las escuelas, el movimiento comercial de todo aquello indispensable -y a veces no tanto- que piden los maestros, mantiene a los padres corriendo de aquí para allá comparando precios porque el dinero no alcanza para útiles, calzado, uniformes, cuotas y demás.

El otro tema en las escuelas, lo sufren ya algunos menores y desde luego sus padres que al no poder cumplir a tiempo con las cuotas que imponen las sociedades que operan al amparo de las direcciones de cada plantel, presionan y hostigan a pesar que autoridades del ramo pretendan minimizar dichas prácticas, tan viejas como ordinarias.

Problemas como pasar por alto la normatividad vigente para el fomento de una alimentación sana al interior de las escuelas, no se han podido erradicar y resulta ser hasta un pretexto, en ciertos casos, para impedir que niños desde la casa lleven sus propios alimentos.

Tiene lógica que la voracidad por pretender hacer ganar las cooperativas, que además manejan las sociedades de padres, sea el instrumento ideal para, por fuerza, vender lo que ahí preparan a diario a un costo que muchos no pueden pagar, de ahí la inconformidad que se acrecenta.

Si al menos no fueran fritangas y si alimentos sanos los que comercializan, quizá no hubiera tanto papá inconforme.

Al final este tipo de asuntos se traducen en más gastos a los ya enumerados y resulta inadmisible que se agravie la economía de las familias, a costa de algo que no debería, la educación.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima..