En sintonía

Reforma educativa y la intolerancia oficial

¿En realidad habrá quién crea que los mismos profesores están en contra de mejorar la educación en México?

Pareciera que en distintas esferas gubernamentales así lo creen y piensan que luchar por el derecho a educar con calidad en condiciones de mejora justas, sin posturas parciales e inequitativas, se considera un acto de rebelión y de traición a esta noble labor.

Lo que se observa en este escaparate en el que se dirimen expresiones que evidentemente no logran acuerdos, es fácil advertir que existe un claro interés por darle celeridad a este proceso de evaluación y con el la depuración del sistema, que a decir de algunos, registrará cambios radicales una vez que surta efecto, en dos años aproximadamente.

De acuerdo a lo que manifiesta casi el 30 por ciento de los maestros de Tamaulipas que se mantienen en esta exigencia, la modificación al artículo tercero de la Constitución Mexicana, ha producido efectos que por naturaleza no consideraron las condiciones justas para que se evaluara a la docencia, y no podría haber sido por simple decreto.

Según sus apreciaciones, antes de modificar la ley se debieron haber realizado una serie de esquemas alineados al desempeño de los maestros y acorde a sus programas con los que trabajan a diario, elaborados además por el propio sistema rector, la Secretaría de Educación Pública, no a capricho de alguien.

Evidentemente me encuentro entre los que se preocupan por el presente de la educación en México y del futuro se ocupan quienes mediante estos mecanismos diseñan cambiar la actualidad que vive el sistema.

Lo correcto es que lejos de pretensiones perversas se realice esta examinación al conocimiento de los profesores, y no se vuelva la antesala de su retiro, prematuro en ciertos casos, pues sería una lástima perder la experiencia lograda a lo largo de los años a cambio de nuevos ingresos en los que siempre habrán favorecidos, aquellos que en cúpulas sindicales, que hoy se esconden, les interesará acomodar. Al tiempo.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.