En sintonía

Procuraduría, fría de pecho

Un mes completo ha transcurrido desde aquel trágico viernes 18 de julio en que ocurrió el secuestro y posterior asesinato de la pequeña Melany de 7 años de edad y la Procuraduría de Justicia en Tamaulipas, no tiene avances claros que permitan resolver el crimen, que sacudió a la sociedad en pleno periodo vacacional de verano.

Las semanas que han pasado apenas han servido para ordenar la detención de al menos 15  sospechosos y enviar muestras químicas de familiares y de la propia víctima, para ser analizadas desde el punto de vista pericial.

Hoy no hay detenidos que puedan aportar información que permita dar con el paradero de él o los responsables de este asesinato, inusual en todas sus formas en nuestra región.

La realidad es que quienes realizan las averiguaciones han dado “palos de ciego”, pues por ejemplo el actuar de policías federales, que están haciendo las veces de ministeriales en Tamaulipas, ha sido cuestionado por familiares de algunos de los detenidos, acusándolos de pretender fabricar a fuerza al asesino de Melany.

En contraste representantes de la Procuraduría de Justicia han dicho que las investigaciones continúan y que la lentitud de las mismas no pueden ser interpretadas como la pretensión de un “carpetazo” al crimen, que como vamos, nada raro sería que terminara en eso.

Lo cierto es que entre la sociedad tamaulipeca y neoleonesa existe un dejo de tristeza, de inconformidad, de coraje porque la vida de una menor, la única hija del matrimonio Gómez Ramón, fue apagada en medio de la mas ingrata impunidad.

No es siquiera admisible que en una procuraduría, que opera con recursos para la atención de casos como éste, no logren resultados paulatinos como los exámenes de ADN, que se supone estarían listos días después apenas del crimen, resultados que invariablemente podrían aportar elementos que acercaran a la autoridad al asesino.

Ojalá que no pasen mas semanas, meses o años antes de saber que pasó con Melany y que alguien sensato tome con seriedad esta investigación que hasta hoy poco y nada ha aportado para el esclarecimiento de estos hechos.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.