En sintonía

Presencia no intimida a delincuentes

Uno pensaría que los delitos de alto impacto son los que afectan más a la generalidad pero no, sí son los que más asustan; pero los de índole común son los que agravian con mayor acento a la comunidad, pues afecta directamente a su patrimonio, a la propiedad privada, que ha dejado de ser objetivo de las autoridades obligadas de su cuidado.

Y es que paradójicamente en la medida en que se incrementa el número de efectivos dedicados supuestamente a la seguridad, los ilícitos también crecen porque la delincuencia permanece atenta a sus movimientos, situación que ya fue vergonzosamente admitida por quienes han aplicado logísticas de manera errónea o simplemente no han puesto inteligencia a sus operativos.

Ya nadie ni nada está seguro en la actualidad: los amantes de lo ajeno roban y asaltan a ciudadanos comunes, establecimientos comerciales, lo mismo escuelas, domicilios y hasta presidencias municipales. Lo más lamentable es que a nadie se detiene y poco se investiga, lo que nos hace vivir en medio de un ambiente de anarquía implacable que no sabemos si se detendrá.

Hoy no parece haber una salida a estos problemas, no para el ciudadano indefenso que está a expensas de la policía que con su sola presencia -ya debería haber entendido- no intimida a nadie, menos aún a quienes viven delinquiendo, viviendo a expensas de lo que a otros les cuesta.

Los ciudadanos actualmente y desde hace tiempo ya no confían como antes en los uniformes y en quienes los portan; hace meses que se sienten en una posición de vulnerabilidad y eso acrecienta su desconfianza.

Los datos son reveladores cuando observamos que las denuncias vienen a la baja, y no porque los delitos hayan disminuido, sino porque de poco o nada sirve denunciar cuando no hay una labor de investigación para detener a la delincuencia.

El tema es complicado cuando ni siquiera los teléfonos para reportar la comisión de delitos los contestan, o “evalúan” los hechos en los que la policía le conviene o no intervenir y simplemente no acuden. Eso no ayuda.

Sus comentarios los recibo con mucho gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com, así como en mi cuenta de Twitter @EduardoAriasTV.

Hasta la próxima.