En sintonía

Penoso rezago en los servicios de salud

Cuando los cargos públicos son cedidos a manera de premios de consolación por designación directa de los ejecutivos federal o estatal, no necesariamente, pero en muchas ocasiones no tienen una base lógica para ser cedidos a quienes están alejados a una vocación, al menos de servicio legítimo y comprometido.

Sucede en todos los ámbitos y se convierten en trinchera desde donde se opera políticamente a favor de intereses para lo cual se manipulan los beneficios implícitos en los que además no le hacen ningún favor a nadie, solo a grupos de quienes ambicionan mantenerse en el poder, a ellos mismos.

Es el caso de los recursos, de los presupuestos que en el rubro de salud, establecen y manipulan desde hace décadas a su antojo quienes tienen la obligación de ejercer los recursos de manera inteligente, no mediante ahorros mal entendidos que dan como resultado, entre otros, un cada vez más deprimente servicio.

No me existe un día, uno solo, en que enfermos y sus familias expongan reclamos donde sale a relucir un trato inadecuado por tratamientos suspendidos, escasez de medicamentos y escasez de espacios en hospitales públicos donde la única obligación que tienen es atender; lo hacen con lo poco que les proporcionan y hasta donde les alcanza.

Resulta penoso, por poner un ejemplo, que en el Seguro Social, los doctores, los especialistas en el cuidado de la salud, deban poner literalmente de su bolsa para adquirir lo mínimo indispensable que requieren sus pacientes que no les proporcionan quienes deberían.

Es ahí donde penosamente cada médico debe llevar su propia indumentaria para quirófano, sus instrumentos para intervenir, las enfermeras sus baumanómetros; adicionalmente en el área de consulta externa no cuentan con material de exploración, problemática que no es nueva sino de 20 años a la fecha.

Resulta poco digno para quienes esperanzados a la recuperación de su salud dependan de la “voluntad” de los políticos, porque queda claro que si los servicios en las instituciones de salud siguen funcionando es gracias a los médicos, a su vocación y al amor por el prójimo; de los otros, ni aprecio por ellos mismos.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.