En sintonía

Ojos ciegos al maltrato animal

Resulta desagradable que cada vez con más frecuencia las redes sociales son el vehículo inmediato por los que se difunden agresiones inmorales en contra de animales, domésticos casi siempre, pero no son ajenas bestias utilizadas para arrastrar carretones y últimamente fauna silvestre que vive en zonas ampliamente pobladas.

Pero aun resulta más vergonzoso que existan leyes de protección a los animales así como reglamentos en los municipios que resultan letra muerta pues ni siquiera son conocidos por quienes debería, de ahí su inacción y el fomento de la impunidad pues nunca son sujetas de sanción aquellos atentados que son plenamente conocidos y penosamente recurrentes.

Y es que sin esquemas de sanción cualquiera puede cometer abusos lo mismo contra perros y gatos, entre los más comunes, que hacia caballos, asnos, cocodrilos y mapaches.

Dicen los que conocen bien del tema, que los políticos con tanto problema que abruma sus incapacidades, medianamente se preocupan por atender lo que mas demanda la comunidad, dejando de lado lo que a su criterio -también escaso casi siempre- resulta menos apremiante resolver.

Es penoso que la labor de prevención y atención a la fauna citadina, que resulta agredida por mentes limitadas y hasta enfermas, en lugar de los gobiernos la deben hacer quienes se integran en organizaciones defensoras de los derechos de los animales, que se han multiplicado por la insensibilidad de los empleados de gobierno, incluidos aquellos que cuentan con un presupuesto específico para ello.

Considerando esto último, nos haría pensar ingenuamente que por lo menos los municipios, que no le dedican ni un esfuerzo menos recursos económicos, al menos deberían trabajar en el asunto de las sanciones cuando a diario se reconocen agresiones implícitas en la operación por ejemplo de los carretoneros, pero no tampoco para eso.

El caso es que administraciones van y vienen sin un compromiso para trabajar en ese reglamento animal que sancione lo sancionable y castigue a quienes violenten la ley. Algún día será.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.