En sintonía

Mejores formadores de seres humanos

Si se dice que las comparaciones suelen ser odiosas, generalizar negativamente va mas o menos por el estilo sin lugar a dudas.

Y es que con la tan llevada y traída reforma educativa se han producido reacciones hasta entre quienes se han considerado como los mejores docentes en el país y ni hablar de los que por todo se manifiestan en ánimo de sacar raja política a sus expresiones muchas de ellas en el ámbito de la violencia y con franca tendencia a violar la ley y el derecho de terceros.

Todo se debe a una desinformación, no necesariamente sistemática, en la que no se ha rescatado las virtudes primordiales de esta matamorfosis propuesta y decretada a la rama educativa traducida en la profesionalización de quienes están a cargo de la formación de seres humanos útiles a la sociedad, los maestros, esos mentores que en ciertos casos están distantes al objetivo, de ahí su temor.

Quienes están seguros de su trabajo y además conscientes que deben ser revisados en sus conocimientos, en sus habilidades para enseñar a aprender y después educar,  respaldan estas acciones sin politiquerías, entendiendo que todo servirá en su propio provecho partiendo de la idea que su vocación está en paralelo a su fuente de ingresos y al final bienestar social y económico para ellos y sus propias familias.

Esta reforma ayudará además para expulsar del sistema educativo a todos aquellos maestros, que tras una figura ejemplar, se aleja constantemente de la ética, valor primordial del que no todos los mentores pueden presumir, mas en los tiempos recientes que frente al grupo permanecen muchos herederos de los verdaderos profesores que dejaron la labor ante el paso implacable de los años.

Son esos mercenarios que hasta lucran con la pobreza de muchos padres de familia que con esfuerzo fatigante trabajan para pagar esas cuotas indebidamente exigidas, los que deben seguir inquietos.

Ellos son parte del objetivo; expulsarlos del sistema magisterial será lo mejor, cual cirujano que extirpa el tumor canceroso que estropea la vida.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.