En sintonía

Inicia el mes del balón y la ilusión

La espera de 1461 días -equivalente a cuatro años con su bisiesto- para disfrutar de un nuevo encuentro de naciones en el campeonato de fútbol está a punto de concluir.

En esta semana inicia en Brasil el evento que reúne más espectadores y en el que cada vez se ve mucho de todo y poco de futbol; la mercadotecnia incluye desde hace varias justas la participación de cómicos y conductores que la verdad conocen poco del deporte.

Con el mundial comienza un periodo de distracción en todos los sentidos, dado que quien organiza esta copa del mundo elige horarios para poder ofrecer la posibilidad a la audiencia en cualquier latitud del orbe de ver los partidos en horarios medianamente adecuados.

A nosotros nos toca disfrutarlos por la mañana y mediodía, de modo que cada quien buscará la manera de ver sobretodo los partidos de México, de nuestra selección.

Desde luego que en las empresas privadas y de gobierno así como en las escuelas existen lineamientos, reglas pues, establecidas para normar el comportamiento de empleados y alumnos, las que sin duda podrán ser relajadas como sucede cada cuatro años, para que nadie pierda detalle de quienes nos representan en el deporte más popular y el que más economía genera. 

Preciso que esto no es una promoción ni algo que se le parezca, sin embargo abogo para que esta flexión sea voluntaria, sin reprendas.

El efecto que produce el deporte en sí donde nuestra nación tiene participación, sea en equipo o de manera unitaria, apasiona a cualquiera. Aquí incluyo a quienes no tienen o tenemos la menor idea de como se juega, que no entendemos de estrategias ni reglas, nos importa sólo los colores y la participación de nuestros deportistas que de simples personajes los podemos amar u odiar dependiendo de los resultados.

Es un tema, este del mundial, que de manera incluyente contagia hasta a los políticos que también harán algunas pausas, más de las habituales, para involucrarse en el mundial.

Habrá quienes de manera dolosa expresen, como ya lo han hecho, que todo esto forma parte de una cortina de humo detrás de la cual pretenderían ocultarse hechos que en condiciones normales no ocurriría.

Es válido pensar así, así lo creo.Lo que no se nos puede olvidar son los problemas que seguimos viviendo los tamaulipecos respecto a la inseguridad.

Podremos ignorarlos de momento, pero seguimos ilusionados por dejarlos pronto en el pasado.

También en el futbol esperamos dejar atrás la mentalidad derrotista.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.