En sintonía

Definitivo, es el corredor de la muerte

Hacer un recuento de los hechos de sangre y muerte ocurridos en el corredor urbano "Luis Donaldo Colosio" desde que fue inaugurado resultaría ocioso. La sencilla referencia para las autoridades debe ser  que sus pésimas condiciones y decadencia constante han sido, siguen siendo y serán factor de percances, mortales la mayoría como sucede.


Y es la estadística sale sobrando cuando lo obvio resalta; en cada ocasión que se produce un nuevo incidente hay opiniones que en poco contribuyen a resolver un problema detectado años atrás y se brindan soluciones de saliva, improductivas, insensibles, alejadas de compromiso.


Esta vía fue creada principalmente para dar salida al tráfico de unidades, que con la necesidad de transportar productos desde y hacia refinería, hacían uso del bulevar López Mateos al principio y después la Avenida Monterrey lo que desquiciaba su circulación y destruía su pavimento.


En paralelo y debido al crecimiento habitacional en Altamira se generalizó su utilidad para el desplazamiento de quienes viven allá y trabajan en Tampico o Madero.


Respecto al turismo que proviene desde el norte del país por carretera también le resulto atractiva esta carretera que permitió el ahorro de algunos minutos para poder llegar a Playa Miramar y de paso evadir por fuerza el tráfico de la ciudad.


Esa era una buena utilidad, pues como casi todo lo nuevo, difícilmente se le encuentran defectos y hasta inspira un cuidado, que no es otra cosa que una tendencia natural para evitar que llegue pronto el deterioro.


Antes había líneas que delimitaban carriles, lo mismo en los acotamientos; los baches que surgían, quizá no de inmediato, en la medida de lo posible se tapaban. Había señalamientos que advertían riesgos y hasta límites de velocidad. Hoy eso es historia, ya ni vigilancia existe.


Es tiempo que el gobierno del estado ceda a Madero y Altamira esta vía y viejo proyecto del canal intracostero para que sean éstos los que con recursos debidamente presupuestados puedan mantenerlo en condiciones, que lo alejen de esa negra estadística.


Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com  y en Twitter @EduardoAriasTV


Hasta la próxima.