En sintonía

Ciclo escolar, incompleto por donde se vea

El ciclo escolar 2013-2014 comenzó con una serie de modificaciones sin antecedentes.

Por principio de cuentas fueron 210 y no 200 los días dinámicos de clase los incluidos en dicho esquema y con otra variante, la suspensión sistemática del último viernes de cada mes destinado -se dijo- a capacitar, perfeccionar y fortalecer los programas de trabajo educativo.

Cada vez que vienen suspensiones, además obvias, el argumento de quien marca la directriz en el tema de la educación, es que nada de esto repercute de manera negativa al aprovechamiento escolar, dado que los docentes han considerado en sus esquemas y cronogramas los ineludibles puentes, lo que es poco creíble, tomando en cuenta que nuestros niños y jóvenes cada vez adquieren menos conocimientos y en sus evaluaciones consta la evidencia.

Solamente en Mayo, a pesar que recién volvían de las vacaciones, llegaron ya estas suspensiones, que si bien están marcadas en el calendario, hay planteles donde desde el día primero de mes están de puente y regresan hasta el martes.

Habrá que considerar que lo harán  por un par de días, ya que el viernes 09 de mayo celebrarán a las mamás. 

Para la siguiente una nueva suspensión, pues el día 15 que se festeja el día del maestro caerá en jueves y sería ingenuo pensar que no harán un nuevo puente. Será entonces esa una semana de tres días activos de clase.

La siguiente, y sólo para quienes están en secundaria tendrán otra celebración, el día del estudiante en el que lógicamente tampoco habrá clase y si fiesta para los chavos.

Ya para rematar, el siguiente viernes, el 30, viene la evaluación mensual  y con ello el resumen es que durante mayo se habrán tenido únicamente 14 días de clase, lo que en ningún escenario debe ser una buena noticia.

Para el caso particular de la zona sur de Tamaulipas habrá de que señalar que el tema de la inseguridad ha sido un factor aparte para suspender a fuerza las clases.

Si bien el magisterio ha permanecido en las aulas, han sido muchos los padres que decidieron no enviar a sus hijos a la escuela.

Fueron varios días, quizá hasta un par de semanas las que lamentablemente se perdieron en Abril.No se trataría de hacer este tipo de señalamientos sin referir que sólo esperamos el compromiso de regularizar las clases perdidas, negar que hay atrasos no resuelve mucho.

Busquen profesores duplicar el esfuerzo, los niños y jóvenes valen la pena.Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV. Hasta la próxima.