En sintonía

Autoridades se quedan cortas

Después de las vacaciones el regreso a clases es y será todo un reto para las autoridades de la región pues la incertidumbre ligada a hechos de inseguridad que siguen ocurriendo, mantiene indecisos a padres de familia que no están dispuestos a poner en riesgo la vida de sus hijos y por esa misma razón no los enviarán a la escuela hasta en tanto no exista un verdadero control, por parte de quien está obligado a ello, de estas situaciones de riesgo.

Más allá de lo que simplemente desean quienes gobiernan en el sur de Tamaulipas y la confianza que pretenden transmitir a la comunidad, existe una percepción que no solamente no hay un control a su alcance de estos acontecimientos sino que crecen cada vez en paralelo a ese desinterés por asumir la responsabilidad en serio de notificar las movilizaciones que se presentan en ánimo de conservar la vida misma de la población.

Es desde luego comprensible, que a pesar de las buenas intenciones por atacar de manera frontal la inseguridad, los esfuerzos se queden cortos más aún si tomamos en cuenta que ni las fuerzas federales con toda la logística y el armamento al alcance han logrado el objetivo.

El problema para muchos de los que habitan en el sur de Tamaulipas es que al menos esperarían de sus autoridades asumir esa parte de la responsabilidad hacia la protección de sus ciudadanos.

En este sentido se han quedado cortas pues ni siquiera han creado una vocería mediante la cual se pudieran difundir situaciones de riesgo, solamente eso ofrecería un apoyo importante a quienes hoy, con justa razón, temen salir de sus casas, dirigirse a sus trabajos o a la escuela.

Evidentemente esto forma una pequeña parte de un respaldo y la autoridad no debe limitarse sólo a recomendar que de ser testigos de acontecimientos de este tipo los denuncien a las autoridades que pueden y deben dar seguimiento a las querellas presentadas casi en todos los casos de manera anónima.

Con la realidad que vivimos, entiendo que la irritación social aumente y que tampoco el objetivo sería culpar y señalar, pero tampoco los ciudadanos admitimos una negación constante pues esto a todos nos afecta y la vulnerabilidad se va acentuando en tanto no se tomen las medidas al alcance.

La comunicación responsable es básica y ya luego que se ocupen, quienes deban hacerlo, de la otra parte del conflicto.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima .