En sintonía

Aniquilan mapaches y nadie dice nada

Más allá de quienes opinen si la presencia de mapaches en las escolleras de Playa Miramar es agradable o no, lo verdaderamente terrible es el ataque de la que viene siendo blanco esta especie sin que nadie diga o haga algo para detener la cruel matanza que realizan sujetos sin escrúpulos; se dicen jóvenes que lo hacen por diversión.

Lo que tampoco está a discusión es si verdaderamente los mapaches tienen su origen natal en el malecón o si tuvieron que mudarse desde la cada vez más escasa zona de pinos a causa del crecimiento de la infraestructura turística que en la práctica los expulsó de sus madrigueras, adoptando como tal los recovecos que deja el amontonamiento de rocas en el renovado sitio; lo cuestionable es la insensibilidad e indolencia de quienes podrían hacer algo en intercesión de estos indefensos animales y no lo hacen.El esfuerzo por parte de quienes encabezan organismos creados para defender, en general los derechos de los animales, en definitiva no van en paralelo del que también deberían hacer quienes desde un cargo público estarían obligados moralmente a empujar que la ley en este sentido adquiriera vida.Hoy en Tamaulipas, ni los más acérrimos defensores de la naturaleza, los políticos del Verde, han sido impulsores del respeto a quienes forman parte de ésta.

Han permanecido fijos en sus intereses y, por ejemplo, siguiendo una política rectora desde su comité nacional para de manera parcial abogar sólo por los animales que viven y son explotados en los circos.Para muchos es poco importante que estén aniquilando a cuchilladas a los indefensos mapaches, de los que por cierto, nadie ha sido capaz de documentar un solo ataque a seres humanos ahí en las escolleras, y ha quedado en únicamente una creencia urbana difundida por quienes son los autores intelectuales de estos ataques, del odio fomentado y arraigado en jóvenes con alma insana.

Buenos amigos que en forma desinteresada protegen hasta donde les es posible a estos animalitos, sugieren, me han sugerido que ante la imposibilidad de dedicar una vigilancia específica y permanente, al menos la autoridad municipal instruya para que los recorridos de seguridad sean también de vez en vez por el malecón y eventualmente instalen señalamientos de advertencia para que quien siga maltratando a los mapaches, vaya a parar a la cárcel. No permitan más su aniquilamiento, no es humano.Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTVHasta la próxima.