En sintonía

Anarquía y ausencia de autoridad

Fui testigo de los argumentos que sus líderes expresaron a quienes protagonizaron un plantón en pleno centro de Tampico, ese grupo de rodanteros inconformes por la imposibilidad de seguir vendiendo en la avenida Monterrey, y la realidad es que hay un desconocimiento de lo que marca, en este tipo de casos, la ley.

Es cierto que el derecho nos asiste para defender en distintos escenarios nuestro acceso al trabajo, a realizar una actividad económica que nos reditúe en ganancias para nuestro sostenimiento y el de nuestras familias por consecuencia, eso no está sujeto a discusión, menos a reproche.

Lo que sí es que en todo momento debe observarse el derecho del resto de quienes nos rodean. No vivimos en el pico de una montaña donde podamos hacer lo que nuestro antojo nos dicte, hay principios urbanos que debemos siempre tomar en cuenta, y es lo que no se ha hecho en estas protestas.

Un interés particular -el de los rodanteros lo es- no puede estar por encima de uno general e impedir el libre tránsito ciudadano que ha sido un atropello a los derechos de terceros que nada tienen que ver en un conflicto que no ha sido debidamente atendido, menos solucionado.

Es cierto, la tolerancia mostrada hasta hoy hacia quienes se han apoderado parcialmente de las calles es admisible considerando que la represión no es la vía para dar un golpe de autoridad sin al menos intentar negociar sin roces. Hay quienes piensan que eso es lo que pretenden los comerciantes, victimizarse y encontrar simpatía social.

Ya se habla de la necesidad urgente, desde aquel bloqueo de los loteros de la avenida Monterrey, para reglamentar las marchas y manifestaciones que terminan siempre por asfixiar el primer cuadro de la ciudad y en apariencia así debe suceder.

La idea no debe descartarse aunque en paralelo hay que considerar que desde el gobierno se designen interlocutores capaces de negociar en buenos términos sin que ello signifique permitir que la anarquía crezca en medio del inejercicio de la ley como hoy ocurre.

 Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.